Anna Castillo y Álvaro Mel: “En las escenas de sexo siempre hay tensión porque eres vulnerable”

Elísabet Benavent, la reina española de las novelas románticas, tiene nueva serie en Netflix basada en uno de sus libros, después de ‘Valeria’. Se trata de ‘Un cuento perfecto’, con Anna Castillo (‘Estoy vivo’, ‘Fácil’) y Álvaro Mel (‘La Fortuna’) haciendo piña con un propósito común: reconquistar a sus exparejas. Aunque ya se sabe, puede que, después de toda la aventura, el roce haga el cariño.

Margot y David parece, en un principio, que tienen poco que ver.

Anna Castillo: Margot es la heredera de una cadena de hoteles de lujo, una chica muy contenida y responsable. Tiene dos hermanas a las que quiere mucho y una madre bastante rígida. Está en un punto en el que toda la presión que tiene de hacer las cosas bien en el trabajo, de que la respeten y la valoren, de la boda que se le viene encima con la persona que a priori se supone que es perfecta para ella, hace que se bloquee. Y en ese momento conoce a David.

Álvaro Mel: Y David es al revés, muy para afuera, aunque sea conformista y no tenga muchas ambiciones. Tiene tres trabajos para llegar a fin de mes, comparte piso y era el perrito faldero de la chica con la que salía. Hasta que conoce a Margot, se van a Grecia y prioriza otros intereses y otras metas.

¿Creen que el uno hace mejor al otro?

Álvaro Mel: Sí, se conocen y se hacen mejores el uno al otro, con la sinceridad de por medio y con la idea de recuperar a sus ‘ex’.

Anna Castillo: Pero luego las cosas se complican. Para mí hay algo muy físico en Margot. Al principio está como ahogada, tiene mucha ansiedad, y de repente conoce a David, que es mucho más ligero de ella, y Margot empieza a respirar.

¿Se leyeron el libro en el que se basa la serie antes de rodarla?

Álvaro Mel: Leimos primero el guion y luego la novela para ver qué trasfondo tenía el personaje. Porque del libro puedes sacar muchas cosas sobre su comportamiento y sus actitudes.

Anna Castillo: Poder leer la novela hizo que tuviéramos una profundidad de los personajes que normalmente no existe en un guion.

¿Les intimidaba que los lectores ya se hubieran hecho su idea propia de Margot y David?

Anna Castillo: A mí me da presión, sí.

Álvaro Mel: Intimida porque hacer un papel que la gente ya se ha imaginado en su cabeza y que puede que sea diferente a ti te pone un poco de presión. Aunque lo que más inseguridad me podía dar era que no hubiese la química que hay en el libro entre los dos personajes, y eso creo que sí que está.

¿Por qué tienen tantos éxito las novelas de Elísabet Benavent?

Álvaro Mel: Yo creo que es un poco por la cotidianidad que es capaz de reflejar todo el rato en los personajes y la capacidad que tiene para hacer que la gente se sienta reflejada en las situaciones que muestra. En otras obras están más idealizadas y luego no son así, pero en sus libros es todo más mundano, más de tú a tú.

Anna Castillo: Consigue reírse mucho de los personajes, y eso hace que los lectores también se rían y se identifiquen con ellos, que se rompan tópicos. Y hay una cosa muy guay en sus libros, que es la oda a la amistad, a la gente que te acompaña y que te quiere.

Uno de los elementos distintivos de las novelas de Benavent son las escenas de sexo, como ya vimos en Valeria. ¿En la serie Un cuento perfecto también es así?

Anna Castillo: Hay algunas.

Álvaro Mel: Todas con su incomodidad de por medio y con lo que implican. También con la ayuda de la coordinadora de intimidad y con la versión que hace Chloé Wallace [la directora], que es muy estética.

¿Tan mal llevan las escenas de sexo?

Álvaro Mel: No mal, pero siempre hay una tensión y es algo íntimo y complicado, porque eres muy vulnerable…

Anna Castillo: A mí siempre me cuestan bastante. Además, soy muy pudorosa con las escenas de amor y de intimidad en general. Estar bien, rodeado por el equipo y por tu compañero, es superimportante para mí. Y aquí nos han respetado mucho.

Anna Castillo y Álvaro Mel. |

¿Son ustedes de novelas y películas románticas?

Anna Castillo: Sí, a mí me encantan. Yo he crecido con las comedias románticas de los años 90 y los 2000. Me siento cómoda con ellas, como en casa.

Álvaro Mel: Para mí no son mis favoritas.

Elísabet Benavent dice que es un género que todavía no está lo suficientemente valorado. ¿Están de acuerdo con ella?

Anna Castillo: Creo que las comedias románticas han sido un poco maltratadas, en general, e infravaloradas. También porque siempre se han reducido mucho a clichés, a estereotipos y a cosas que hemos visto mil veces. Pero creo que las ficciones que se están haciendo últimamente son mucho más interesantes porque se están deconstruyendo, se están revisando los patrones y muchos temas que tienen que ver con el género, con la identidad y con el amor. Pienso que la comedia romántica sigue estando infravalorada, pero podemos ir hacia un mejor camino y, de hecho, lo estamos haciendo.

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