Estefanía Banini: “Creo que hice una gran lucha, pero acá se termina con la selección”

Estefanía Banini, la dueña de las mejores gambetas de la Selección femenina, anda con sentimientos encontrados por estas horas. Este miércoles, desde las 4, frente a la poderosa Suecia, podría jugar su último partido con la camiseta argentina, en la tercera fecha del Mundial de Australia y Nueva Zelanda 2023.

”Creo que hice una gran lucha en su momento para que esto mejorara, pero acá se termina con la selección. Tengo sensaciones encontradas: por un lado, la emoción y el orgullo de poder representar a mi país en un Mundial, y por el otro obviamente una tristeza de saber que es el último, porque tomé la decisión personal de no seguir en la Selección”, cuenta Banini en una entrevista con Télam, en el Novotel de Auckland.

La mendocina de 33 años, única futbolista argentina de la historia elegida en el once ideal de FIFA en los premios The Best en la temporada 2020/21, está jugando su segundo Mundial consecutivo, en el año en que consiguió la Copa de la Reina 2023 con su club, Atlético de Madrid.

Estefanía reconoció que el seleccionado argentino está “lejos” del nivel de Suecia, número 3 del ranking FIFA, pero insiste en que, en el último partido de la etapa de grupos, lo intentarán todo. “Sabemos que Suecia es una potencia de la que estamos lejos, pero esto es fútbol y vamos a salir con todo”, aseguró.

-¿Cuáles son las principales diferencias de nuestro fútbol femenino entre Francia 2019 y esta Copa del Mundo?

-Lo más importante es tener una identidad. Tenemos la sensación de que esta Selección puede ir a ganar. Antes buscábamos el empate y que terminara el partido. Ahora quizás perdés contra Italia porque dejás espacios y cometés errores, pero intentando, lo que es positivo. Estamos notando también un crecimiento a nivel cultural, de mentalidad en nuestro país. Ahora se ven muchas más niñas jugando al fútbol y ese es el cambio más grande que hemos generado, que las niñas tengan más oportunidades. Sé que si se continúa por este camino y se sigue invirtiendo en el fútbol femenino, Argentina puede ser potencia dentro de varios años.

-Vos creciste admirando las gambetas del Burrito Ortega y Pablo Aimar, pero ahora las nenas te ven a vos…

-Es algo muy lindo, nosotras no pudimos crecer con esas referentes, me hubiese encantado. También es verdad que los tiempos hacen que ahora tengamos más acceso a cierta información, porque no es que antes no había referentes sino que lo desconocíamos. Saber que ahora tienen alcance a nuestras carreras, que las pueden seguir, que tengan otra mirada del fútbol femenino, me hace sentir muy orgullosa y creo que era el cambio que yo más quería, el que más me ilusionaba. Ahora es dejar que siga ese curso y que siga creciendo. Si invierten y les dan espacio a las mujeres, vamos a llegar a ser potencia; en varios años, lo repito, pero no tengo dudas de que se puede hacer.

-¿Qué futuro vislumbrás para el seleccionado?

-Creo que va a depender mucho de los procesos, de quiénes están a cargo y cómo lo manejen. Si después del Mundial se sigue con este proceso para continuar creciendo, si se mejoran las condiciones, hay futuro. Hay muchísimas chicas que están creciendo con otras bases que quizás las de mi generación no tuvimos y siento que les puede ir bien. No sé si en el próximo Mundial o en la próxima Copa América, pero sí a largo plazo tenemos un gran futuro. Hay que apostar y seguir regando esa plantita que empezó a crecer, porque estoy segura de que hay grandes jugadoras. Para mí es importante que se pongan grandes profesionales en las bases para que podamos crecer con ciertos conocimientos.

-¿Qué es lo peor y lo mejor que te pasó con la camiseta argentina?

-El peor momento fue estar fuera de la Selección por reclamar cosas que se necesitaban mejorar, me dolió muchísimo. Exponerte a eso es triste, y más triste es que siempre se tomen consecuencias perjudicando a las jugadoras, que somos las que realmente soñamos con representar al país, nos ponemos esta camiseta y tratamos de dejarla lo más alto posible. Esa fue la parte más dura. Y lo más lindo fue ver el crecimiento del fútbol femenino desde que jugamos el repechaje contra Panamá para el Mundial pasado. Fue un momento único, el grupo estaba espectacular, volvimos a llevar a la Argentina a una Copa del Mundo. Ahora también, ver el apoyo de la gente… Recuerdo en el Kempes de Córdoba, con la mayor cantidad de público que llevamos, sentir ese apoyo ahora en el Mundial también. La gente que canta y alienta todo el partido, eso no tiene precio y es lo mejor que me ha tocado vivir.

-¿Qué repercusiones tenés desde la Argentina?

-Siempre tengo apoyo de mi familia y amigos, me mandan mensajes, y cuando puedo aprovechamos para hablar. El apoyo de mi familia y amigos nunca me falta y eso me empuja un montón. Y después está el resto de la gente. Hay de todo, hay muchísima más gente que nos apoya y muchos que también critican desde un lugar de no saber, desde la ignorancia del fútbol femenino evidentemente, pero una siempre trata de quedarse con lo bueno. Yo elijo quedarme con ciertas críticas que sean positivas. Hay gente que solo quiere destruir y no tiene lugar en mi vida. Hablan desde la ignorancia, entonces, no les presto más atención de la que merecen.

-¿Con tu primer equipo de Mendoza seguís en contacto?

-Sí, en el club Cementistas, club de barrio donde salí y donde era la única que jugaba al fútbol. Ver categorías de mujeres ahora y que me sigan, que me escriban, es muy lindo. En vacaciones he ido a jugar con el primer equipo de futsal de Cementistas y algunas de las chicas me mandan mensajes y me hacen el aguante. El profe que me vio crecer desde los 5 años también me manda mensajes. Es lo que más me llega y me emociona. Yo salí de ahí, son los colores que siempre representé y estoy feliz de recibir ese apoyo.

-¿Como futbolista te queda algún sueño por cumplir?

-Pude cumplir lo que quería: jugar en Estados Unidos, jugar en un gran equipo y jugar un Mundial con la Selección, ése era mi gran sueño. Estoy viviendo lo que siempre soñé. Tengo objetivos, obviamente, aunque con la Selección acá se termina, creo que hice una gran lucha, en su momento para que esto mejorara, y ahora queda dar un paso al costado. Ojalá que sigan peleando por el fútbol femenino.

Por Marina Butrón, enviada especial de Télam

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