Cómo armar la estrategia de inversión frente a las PASO

Tiempo de descuento para las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) nacionales. En unos días se definirán los candidatos que competirán por la Presidencia. Todo un dato que los inversores esperan y monitorean en un clima económico por demás tenso.

¿Parados en qué tipo de instrumentos conviene pasar el domingo 13 de agosto? Pocos olvidan el descalabro que sobrevino tras las PASO del año 2019, cuando el entonces presidente Mauricio Macri fue derrotado por Alberto Fernández y, aunque probablemente no se repita una situación similar, nadie quiere volver a amanecer un lunes con semejante estrés.

Claro, muchos tampoco quieren perderse del potencial alcista si los resultados son aplaudidos por el mercado. Una disyuntiva que cada uno deberá definir según su perfil y su resistencia a las emociones fuertes.

Consultados por LA NACION, cuatro especialistas dejan sus recomendaciones para armar una estrategia que mantenga a raya los nervios, independientemente de los resultados, para los más conservadores. Y algunas perlitas para los que soportan dormir con estrés.

En la trinchera

“Algo que se da sistemáticamente en nuestro país es que el tipo de cambio en años electorales sube”, resume en una sola frase Juan Ignacio Bialet, gerente de Finanzas Personales y Distribución de Grupo SBS. “En los meses que tenemos por delante el dólar va a subir. Por nuestra historia y preventivamente, frente a posibles cambios de política económica que pueda haber, lo más sensato es atravesar las PASO estando dolarizados o con cobertura en esa moneda”, afirma el ejecutivo. La alternativa conservadora, dice Bialet, Dólar MEP.

“La volatilidad sigue siendo constante en el mercado”, subraya Ayelén Romero, analista en Rava Bursátil. Para un inversor conservador, una alternativa es dolarizar la cartera, sea a través de bonos del Tesoro de EE. UU., que rinden 5% anual, o relacionarse al tipo de cambio contado con liquidación(CCL) a través de cedears”. Sugiere, para este último caso, cedears conservadores, como Coca Cola (KO), Johnson & Johnson (JNJ), Procter & Gamble (PG), McDonald’s (MCD), entre otros.

Los cedears de baja volatilidad son una alternativa que pueden usar quienes no pueden acceder, por la multiplicidad de restricciones vigentes, al dólar ahorro o al Dólar MEP. Mientras estos activos se compren en pesos y no se vendan contra dólares, pueden ser operados sin restricción, según la lectura de gran parte de los analistas.

Melina Di Napoli, analista Wealth Management en Balanz, señala a los bonos corporativos en dólares de compañías de alta calificación como alternativa para quienes prefieren no asumir riesgos, y hace zoom sobre uno de los fondos comunes de inversión de la gestora, que hace un mix de renta fija local y extranjera. “El Balanz Estrategia I es un fondo en dólares compuesto por 50% obligaciones negociables, 25% Bonos del Tesoro Americano (T-Bills) y el resto en cash. Es una opción bastante conservadora, sin plazo mínimo de inversión y con la posibilidad de retirar el dinero en 48 horas en el caso de que el inversor lo requiera”, explica.

“Otra opción —avanza Di Napoli— es comprar directamente los bonos corporativos argentinos en dólares. Vemos interesante los bonos bajo ley extranjera, como Telecom 2026 (TLC1O), rindiendo ~8%, o Aeropuertos Argentina 2000 vto. 2031 (ARC1O), rindiendo ~8,5% anual en dólares”.

Elena Alonso, socia de Emerald Capital, hace un primer foco de análisis en las medidas sobre el tipo de cambio que se anunciaron esta semana (que subieron impuestos, pero no tocaron la cotización del dólar oficial) y desmenuza los escenarios posibles que debería evaluar un inversor en este caso más “moderado”.

“Consideremos el bono soberano TV24, un bono dólar linked con vencimiento el 30 de abril de 2024. El precio del bono hoy es de $293,65, mientras que el tipo de cambio oficial mayorista (comunicación BCRA 3500) es de $268,79 (TIR negativa). Si asumimos que el tipo de cambio se mantiene congelado hasta el vencimiento del bono, si hoy compramos $1.000.000 en bonos a $293,65, equivaldría a US$3720. En abril nos devolverían el equivalente en pesos a US$3412 (que incluye los nominales que compramos inicialmente más el pago de cupones), lo que daría como resultado una pérdida anualizada del 10%”, sostiene.

Pero agrega otra alternativa: “En cambio, si esperamos un salto discreto del tipo de cambio de acá a abril o bien una aceleración en el crawling peg que lleva a cabo el BCRA, si podemos ver sentido en esta tasa que hoy es negativa. Tomando como referencia el dólar futuro Rofex, que a abril 2024 se comercializa a $677 —explica Alonso—, implicaría una devaluación del 151,9%, anualizada de 195,2%. Si restamos el rendimiento negativo que tiene el bono per se, nos quedaría una Tasa Nominal Anual de 184,5%”.

Subir la apuesta

Martín Polo, estratega en jefe de Cohen, refleja en su último reporte el apetito de los inversores por sumar activos locales en la previa electoral con la expectativa de un resultado que favorezca, a futuro, la resolución de los problemas de la economía argentina.

“A pesar del complicado contexto macroeconómico, con indicadores cada vez peores, entre los que se destaca la ampliación de los déficits gemelos, los activos argentinos mostraron un buen desempeño en los últimos tres meses, impulsados por la expectativa de un cambio de gobierno a partir del 10 de diciembre. Los bonos acumularon una suba del 22% en lo que va del año. No obstante, debido a la gran incertidumbre, el mercado muestra preferencia por los bonos regidos por la ley de Nueva York. Paralelamente, el Merval, en lo que va del año, acumuló un incremento en dólares del 58%”.

Desde Balanz, Melina Di Napoli le hace una radiografía a los inversores con una naturaleza más osada. “Notamos que existe apetito por comprar activos de mayor riesgo por FOMO (en inglés, Fear of Missing Out) o, dicho de otra manera, “miedo de perderse algo” ante un eventual rally pre y post PASO”.

“Para quienes deseen apostar por acciones, contamos con el Balanz Equity Selection, que invierte en una selección de acciones argentinas de manera discrecional y obtuvo un rendimiento de 100,5% en pesos en lo que va del año”. ¿Bonos soberanos? La especialista selecciona, en el espectro de ley local, el Bonar 2030 (AL30), y en la curva ley extranjera, el Global 2035 (GD35) y Global (GD41) “con base en sus precios, protección legal y cupones”.

Bialet apunta a los bonos duales: “La próxima administración debería intentar achicar la brecha cambiaria, que hoy ronda el 100%. Este es uno de los principales problemas de nuestra economía, ya que genera una enorme dispersión de precios y desincentivo a las inversiones. Para ello posiblemente tenga que devaluar o dejar correr al dólar oficial más rápido que los tipos de cambio libres, poniendo inicialmente una mayor presión en la inflación”, explica.

“Los bonos duales, como el TDF24 que vence en febrero 2024, son atractivos porque se suscriben en pesos y se pagan también en pesos, pero de acuerdo a lo que mejor haya rendido entre inflación o devaluación del dólar oficial”, detalla el ejecutivo de SBS.

Finalmente, Romero postula que las alternativas se multiplican cuando se trata de inversores más agresivos. “Lo ideal para atravesar las elecciones es tener una cartera diversificada en la cual incorporar bonos soberanos en dólares, que a estos precios a mediano/largo plazo puede seguir siendo oportunidad; acciones argentinas, con gran volatilidad y muy sensibles a las noticias políticas y una cuota de Cedears de más riesgo. En las acciones locales, lo más elegido siguen siendo las del sector energético. Sin embargo, un perfil agresivo podría optar por el sector financiero, entendiendo que no fue el sector que más aumentó el año anterior, pero con un gran potencial”, dice la analista de Rava.

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