Con casi el 56% de los votos, Juntos por el Cambio batió su marca en la Ciudad y buscará ganar en primera vuelta en octubre

El virtual plebiscito que se dirimió ayer en la ciudad, luego de 16 años de gobierno de Pro, arrojó un claro ganador: Juntos por el Cambio. Con el 55,93% de los votos, el conglomerado que hoy gobierna la Capital ratificó con creces su predominio en su bastión superando por dos puntos su mejor marca de 2019. El objetivo será ahora replicar en octubre la cosecha obtenida en las primarias: de lograrlo, el candidato ganador de la primaria, Jorge Macri, evitará competir en una segunda vuelta electoral.

Tras una jornada signada por dificultades en el comicio y largas demoras provocadas por la instrumentación de la boleta única electrónica, el primo del expresidente Mauricio Macri y postulante del PRO se impuso en las primarias de Juntos por el Cambio aunque con una ventaja mínima: su lista obtuvo un 28,57% de los votos frente al 27,13% del senador nacional de la UCR y líder de Evolución, Martín Lousteau. Entre los dos totalizaron 55,9% de los votos, y si ese mismo resultado se proyectara a octubre, Juntos por el Cambio ganará en primera vuelta.

De esta manera, el partido fundado por Mauricio Macri se asegura no solamente estar en la boleta de octubre para competir por la jefatura de gobierno, sino que además se perfila como favorito para retener el distrito que el PRO gobierna de forma ininterrumpida desde el 2007.

“Tenemos de nuevo esta gran oportunidad de gobernar, si Dios quiere, los destinos de esta Ciudad, como hace 20 años, cuando comenzó esta historia”, enfatizó Macri cuando los resultados confirmaron su triunfo. A su lado lo acompañaba Lousteau, quien minutos antes había reconocido su derrota.

“Felicito a Jorge Macri”, reconoció el radical, quien aprovechó la ocasión para ofrecer su programa de gobierno al flamante ganador y exaltar el desempeño de su agrupación que, dijo, ganó en la mayoría de las comunas de la ciudad. “Sabemos que la ciudad se transformó mucho, pero hay cosas que todavía están pendientes, mucho en política de educación, en salud, en la desigualdad del norte con el sur, necesitamos una ciudad justa”, advirtió.

Sobre el escenario el ganador de la compulsa interna devolvió gentilezas, consciente de que deberá contener los votos de su rival si desea esquivar el ballotage y consolidar su mayoría en la Legislatura porteña. Su objetivo será evitar que los apoyos que obtuvo Lousteau se fuguen hacia las filas del kirchnerista Leandro Santoro (que obtuvo el 22,17% de los votos) y del libertario Ramiro Marra, quien si bien obtuvo un módico 13% -por efecto de la elección concurrente en la ciudad- buscará en los próximos dos meses subirse a la ola triunfal del candidato presidencial Javier Milei en todo el país.

“Como hace 20 años cuando comenzó esta historia maravillosa del PRO en la ciudad, hoy tenemos esta gran oportunidad de seguir construyendo. Pero como decía José Luis Chilavert, todavía no hemos ganado nada. Hemos logrado ampliar la base electoral de JxC en CABA y eso es solo un primer paso, pero un paso correcto en el sentido que tenemos que dar”, enfatizó Macri.

Elogios a Mauricio Macri

Acompañado por su mujer, Belén Ludueña, y su equipo de campaña Macri agradeció a las principales figuras de Juntos por el Cambio, destacando en primer orden a su primo Mauricio, su padrino político, y a Patricia Bullrich, flamante ganadora de la primaria presidencial. Bullrich, a diferencia del actual jefe de gobierno porteño Horacio Rodríguez Larreta, -el gran derrotado de la jornada electoral- apostó fuerte por Jorge Macri desde el principio.

“Nos queda la vara muy alta, venimos de gestiones muy importantes, un Mauricio que transformó la Ciudad para que nunca más vuelva atrás”, arengó el candidato ganador mientras el auditorio coreaba el nombre del expresidente.

“Quiero agradecerle a Mauricio, a Patricia, a Horacio, a Lilita, a María Eugenia (Vidal) y a Ricardo López Murphy -continuó Jorge Macri-. Me siento muy orgulloso de seguir esta tradición en la ciudad, pero tenemos que ser conscientes del momento que nos toca vivir para nosotros como lista, es momento de festejar, pero afuera hay poco o nada por festejar”.

El resultado de las primarias en la ciudad arrojó varios datos para el análisis. Uno de ellos debería preocupar especialmente a Rodríguez Larreta: su rival Patricia Bullrich le sacó poco más de 112.000 votos en su propio territorio después de ocho años de gestión.

Larreta, si bien apoyó en lo formal a Jorge Macri, mantuvo una actitud ambivalente a lo largo de la campaña porteña y no escatimó apoyos –económicos y proselitistas- al candidato de Evolución Radical, su aliado en la contienda nacional. Esta postura del jefe de gobierno porteño exasperó a Mauricio Macri, obsesionado con preservar su bastión –la ciudad- en manos de un candidato único de Pro. Logrado el objetivo, el enigma que se abre ahora es qué dinámica adquirirá la relación de fuerzas dentro de la coalición gobernante: mientras Larreta procuró exhibir a lo largo de su mandato las bondades una coalición amplia como estrategia de gestión, nada anticipa que Macri siga ese mismo camino si triunfa en octubre.

Por de pronto, el flamante ganador de la primaria focalizó sus críticas en el kirchnerismo en sus primeras declaraciones tras confirmar su triunfo. Advirtió que el país está sumido por la “angustia, miedo, dolor”, “indices de pobreza tremendos” y “muertos que nos golpean todos los días”.

“El intento de un gobierno nacional de meternos miedo y el grito fuerte de los argentinos yendo a votar en cada rincón quiere decir que estamos de pie, vivos, y con ganas de recuperar un país posible”, exaltó Macri ya ungido en su doble papel de candidato a jefe de gobierno porteño y, a partir de ahora, uno de los referentes claves de Pro que acompañará a Bullrich en su cruzada para ganar el país en octubre.

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