“Mirá el daño que puedo causar”: sorpresa porque bajaron de un barco un contenedor con leche en polvo listo para exportar

En un día marcado por las idas y vueltas dentro del Gobierno respecto a las exportaciones de carne vacuna, primero con un cierre y luego con una marcha atrás, fuentes del sector alimenticio advirtieron sobre un hecho en la industria láctea que llamó la atención y generó preocupación. Según revelaron, en el puerto de Buenos Aires se detuvo el embarque de un contenedor de leche en polvo alegando problemas en la documentación. Este suceso fue interpretado en la industria alimenticia como un “mensaje subyacente” para buscar intimidar en cercanías a una reunión con funcionarios para acordar precios.

“Llama la atención que justo cuando las empresas se van a reunir con Guillermo Michel [titular de la Aduana], mano a mano, bajaron un contenedor de un barco, algo que nunca pasa. Por eso lo entendemos como un intento de transmitir el mensaje: Soy Michel, tengo control sobre la Aduana y mirá el daño que te puedo causar”, expresaron a LA NACION fuentes del sector consultadas y al tanto de lo que pasó. Según trascendió, a quien le bajaron el contenedor fue a la firma La Serenísima.

El Gobierno dio marcha atrás con el cierre de las exportaciones de carne vacuna a la espera de un acuerdo de precios

Desde ayer, Michel lidera una nueva unidad dentro del Ministerio de Economía encargada de gestionar acuerdos de precios con las empresas. Según indicaron, mañana algunas de las principales firmas lácteas se reunirán con el funcionario para dialogar sobre los precios.

Hoy el funcionario se vio con Mario Ravettino, presidente del Consorcio de Exportadores de Carnes Argentinas (ABC), luego de que la Aduana diera a conocer que se cerraban las ventas al exterior de carne vacuna por 15 días. Finalizado el encuentro con los exportadores, la medida fue levantada.

De manera simultánea, comenzó a circular un rumor acerca del cierre de las exportaciones lácteas. Sin embargo, esto fue desmentido. A pesar de ello, en el sector las alarmas se encendieron debido la “bajada” del contenedor en el puerto porteño.

“No resolverá el problema”

“En términos prácticos, congelar las exportaciones de lácteos no resolverá el problema de la inflación de costos”, alertaron en la industria alimenticia. Señalaron que en las reuniones que habrá con el Gobierno será inevitable que acepten que tiene que haber un aumento en el precio de la leche.

Por un lado, explicaron que los Precios Justos quedaron muy atrasados respecto a la inflación, ya que solo les permiten un aumento mensual del 3,2%. “Esto resulta insostenible con los aumentos de los costos por el proceso inflacionario para la industria y para los productores que cuando venden la leche necesitan que se les pague un precio más elevado”, detallaron fuentes del mercado al tanto de lo que ocurrió.

“Las empresas necesitan poder trasladar algo del aumento de costos al producto final porque ya llevan ocho meses absorbiendo la inflación. Por eso necesitamos tener una conversación racional y permitan un aumento mayor a un 3% mensual”, señalaron fuentes consultadas.

En este marco, en la actividad señalaron que por las restricciones a las importaciones tienen Siras atrasadas desde hace dos meses que debieron haber sido aprobadas cuando el dólar estaba a $260 pesos. Ahora el Gobierno debe aprobarlas con un dólar a $350, lo que representa un incremento del 22% en el costo en dólares de los insumos. “Esto de alguna forma tiene que ser trasladado al precio final”, dijeron.

Tras la devaluación, la carne vacuna se vende al público un 40% más cara

Otra fuente del sector alertó que, desde hace meses, las exportaciones de leche en polvo se hacen a pérdida. “El precio que se le paga al productor y los costos superan al valor de venta al exterior”, dijeron. Según detallaron, en las últimas semanas el precio de referencia internacional cayó un 18% aproximadamente: se ubica en US$2548 la tonelada.

En este contexto, remarcaron que el cobro del derecho a las exportaciones termina funcionando como “un impuesto a la pérdida”. En la actualidad la leche en polvo tributa un 9% por retenciones y solo recibe un reintegro del 0,75%. En tanto, los quesos, la leche fluida, el lactosuero y la manteca tienen un 4,5% de retenciones.

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