Para viajeros exigentes: por qué la flota Dreamliner de Air Europa es ideal para quienes vuelan por negocios

Cuando el objetivo es viajar por trabajo, recorrer una filial de la empresa, tener una reunión fundamental cruzando el océano, o visitar buyers, la gran clave es optimizar el tiempo: llegar cuanto antes, estar descansado a la hora de afrontar responsabilidades y regresar a casa seguro y cómodo.

A tono con ese objetivo, Air Europa cuenta en su flota con el Boeing 787 Dreamliner, una aeronave más eficiente que pone la seguridad y el confort de los pasajeros ante todo. Actualmente, la compañía llega a un total de 33 destinos europeos y españoles, a los que se suman 23 en América.

El emblemático Dreamliner está diseñado para lograr una mejor presurización de cabina, mayor silencio a bordo y cuenta con ventanas más amplias que dejan entrar la luz natural. En definitiva, permite una mayor sensación de descanso y reduce el jet lag, además de que favorece arribar a destino más rápido. La gran pregunta es: ¿cómo lo logra?

A continuación, algunas claves para entender cómo es volar en la clase Business de la flota Dreamliner y por qué es la mejor elección para los viajeros frecuentes (y exigentes).

La cabina Business de Air Europa

Mayor espacio entre asientos, ventanas de gran tamaño y asientos totalmente reclinables, con acceso directo al pasillo, hacen que volar en la clase Business sea la mejor opción para un ejecutivo de alta performance. Una de las principales ventajas es su cama, totalmente plana. Es un espacio perfecto para descansar y relajarse viendo un estreno, trabajar con una laptop o recostarse a dormir y llegar a destino listo para asumir los desafíos de la jornada laboral.

El menú a bordo, creado por el español Martín Berasategui, cocinero con 12 estrellas Michelin, permite vivir una experiencia gastronómica más saludable, ecológica y de altísima calidad. Por supuesto, acompañado del mejor maridaje.

El entretenimiento cuenta con una propuesta de 23 estrenos, películas de culto, series, documentales, música y juegos en una pantalla de 16-18 pulgadas.

Sin embargo, si la idea es adelantar trabajo, Air Europa ofrece conexión sin interrupciones para enviar mails y optimizar el tiempo de vuelo.

Además, la propuesta de la clase Business ofrece una consola privada, conexión para cargar diferentes dispositivos, toma de USB, espacio adicional para botellas, auriculares, revistas y objetos personales. A ello se suma la disponibilidad de luz de lectura con 3 posiciones, mesa con fácil sistema de extracción, reposabrazos abatible, reposacabezas graduable en altura y un amenity kit lleno de detalles para el cuidado y la higiene personal. Aunque volar en Business es la garantía de que no hace falta nada más, la flota Dreamliner cuenta con una serie de beneficios para todos los pasajeros.

¿Qué efecto tiene la presurización de la cabina?

Es, ni más ni menos, que la gran clave del bienestar del pasajero. La presurización es el proceso que garantiza el confort y la seguridad de las personas a bordo de un avión. Una buena presurización de cabina contribuye a que el cuerpo absorba más oxígeno y, de esta manera, experimente menos fatiga o malestar.

La cabina del 787 está presurizada a un nivel de 1.828,8 metros (609.6 metros por debajo de la mayoría de los aviones). Las pruebas muestran que, debido a que el cuerpo absorbe un 8% más de oxígeno en la sangre a esta altitud, los pasajeros de los Dreamliner sufren menos dolores de cabeza, mareos y cansancio.

Por otra parte, el sistema de filtración de aire controla la presencia de bacterias, virus y hongos, además de los olores y otros agentes contaminantes, mientras que los avances en el control climático permiten una mayor humedad en el aire de la cabina. Todo esto reduce los efectos de sequedad asociados a volar, incluida la irritación de garganta, ojos y nariz.

Y para viajar con el equipaje cerca y no tener demoras al aterrizar, los 787 tienen suficiente espacio de almacenaje para colocar la franquicia de equipaje permitida en los compartimientos superiores, cerca de los asientos.

Un valor fundamental: la rapidez

Viajar por negocios implica siempre una asignación inteligente del tiempo. Más que nunca, llegar cuanto antes a destino es una ventaja. El equipo de Air Europa lo sabe. Gracias a sus nuevos motores de vanguardia -desarrollados especialmente por Rolls Royce para este avión-, los Dreamliner llegan antes a su destino. Se trata de una aeronave más liviana que otros modelos de la misma categoría, que vuela a mayor altitud y que, además, alcanza una velocidad de crucero de más de 900 kilómetros por hora. Por eso, dependiendo del trayecto, puede llegar a reducir el tiempo de desplazamiento en hasta 40 minutos.

Otra de sus ventajas es que la aeronave fue diseñada para garantizar un vuelo más suave en caso de turbulencia moderada, gracias a la ubicación de sensores especiales. Al detectar la turbulencia, el sistema envía a la superficie de control del ala la orden de contrarrestarla, suavizando el movimiento. Eso reduce por ocho los casos de pasajeros que experimentan cinetosis o mareo por estas circunstancias.

El placer de trabajar o dormir a bordo

Volar en el Boeing 787 Dreamliner es garantía de llegar descansado a destino. ¿Por qué? Porque la flota genera un 60% menos de impacto sonoro gracias a su diseño y a los nuevos motores Rolls Royce. Además, los materiales con los que se confeccionó la cabina del avión reducen la vibración. Finalmente, el sistema de climatización es prácticamente imperceptible.

En los vuelos de larga distancia o nocturnos, un beneficio que aporta al buen descanso es el sistema de luces de las ventanas, que se ajusta al reloj biológico para simular la luz del día. Además, las aquellas son un 30% más amplias y cuentan con un control para que el pasajero pueda manejar el nivel de luminosidad con sólo apretar un botón. Esto disminuye el jet lag y favorece la regulación del sueño.

Aliados con la responsabilidad social

Si de negocios se trata, es importante elegir a los stakeholders con cuidado. Air Europa entiende la sustentabilidad como el desarrollo que satisface las necesidades del presente sin comprometer la capacidad de las futuras generaciones, garantizando el equilibrio entre el crecimiento económico, el cuidado del medioambiente y el bienestar social.

Por eso, elegir Air Europa como compañía aérea es sumarse al compromiso sustentable. El Boeing 787 consume un 20% menos de combustible. Eso reduce sustancialmente sus emisiones de carbono.

Y un dato para destacar es que el servicio de a bordo se desarrolla con materiales amigables con el medioambiente: como servilletas de papel reciclado, bandejas y platos de papel, cubiertos compostables o de madera y vasos de cartón. A gran escala, eso implica una importante reducción del consumo de plásticos de un solo uso.

En definitiva, el Boeing 787 Dreamliner es ideal para quienes viajan por negocios y necesitan llegar antes, descansados y sin jet lag.

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