Milei apuesta a la “grieta” más tradicional en su objetivo por hacerse con los votos de Patricia Bullrich

El duro golpe a las expectativas presidenciales de Javier Milei, graficado en la remontada de Sergio Massa a partir del amplio porcentaje logrado por Axel Kicillof en la provincia de Buenos Aires, obligó al candidato de La Libertad Avanza a replantear su estrategia de cara al ballottage. “Estoy dispuesto a barajar y dar de nuevo para terminar con el kirchnerismo”, expresó al momento de tomar la palabra en el búnker del Hotel Libertador, en un inédito llamado a la unidad que incluyó la omnipresencia de la palabra “juntos” y “cambio” y guiños directos a la dirigencia de Pro.

“Paso a paso”, fue la respuesta que, ante la consulta de LA NACION, dio un importante referente del ala política del espacio libertario acerca de un posible pacto con Mauricio Macri. En el entorno de Milei repiten, convencidos, que las chances de ganar en la segunda vuelta están intactas. “Lo de Massa es su techo electoral, lo de Javier es su piso”, se confían. El discurso del candidato estuvo plagado de dardos teledirigidos contra el kirchnerismo (al que llegó a calificar como una “organización criminal”), algo que fue un punto central de la campaña de la malhadada candidata de Juntos por el Cambio, Patricia Bullrich.

Anoche, frente al atril, Milei se encargó de reavivar la grieta kirchnerismo-antikichnerismo, tan evadida por los miembros de La Libertad Avanza. Sostuvo que la campaña “llevó a que muchos que lo que queremos un cambio nos viéramos enfrentados” y que es por eso que su intención será la de “dar por terminado ese proceso de agresiones y ataques”. “Si todos los que queremos un cambio no trabajamos juntos, se van a quedar con este país y con la ciudad de Buenos Aires”, definió, en referencia al ballottage en territorio porteño que tendrá que disputar Jorge Macri con Leandro Santoro. Y hoy le hizo un guiño a Bullrich: “Si ella quisiera, cómo no la voy a incorporar. Ella ha sido exitosa en combatir la inseguridad”.

Uno de los primeros en salir a trazar públicamente ese lineamiento a seguir había sido Guillermo Francos, en quien Milei delegó la conducción de la “ambulancia” política encargada de recoger a los “heridos” de la política tradicional, como definió el propio candidato. El virtual ministro del Interior de una gestión libertaria aseguró que “hay una parte importante de los argentinos que no quieren que siga el kirchnerismo”. Y resaltó, al igual que Milei en su discurso, que hubo dos tercios de votantes que no eligieron a Massa.

“Uno tiene el recuerdo de años anteriores, como 2015 donde Scioli le ganó a Macri y después lo dieron vuelta en el ballottage. Hay una gran posibilidad, pero se deben trazar los puentes de diálogo con las fuerzas que no eligieron al kirchnerismo”, señaló en un diálogo radial con Cadena 3 de Rosario.

El vínculo entre el libertario y Bullrich gozó de buena salud incluso una vez sucedido el cierre de listas. Hasta ese momento, el único destinatario exclusivo de las críticas más duras de Milei fue el jefe de gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta. Pero con el correr de los meses, y sobre todo a partir de la victoria de La Libertad Avanza en las PASO, ese lugar fue paulatinamente siendo ocupado por la exministra de Seguridad. El sumun de esos ataques ocurrió durante el segundo debate de candidatos a presidente, en el que Milei la acusó en la cara de ser una “montonera asesina”.

Durante todo ese tiempo, sin embargo, el ida y vuelta entre Milei y Macri pareció mantenerse intactos. “Es el único que nunca me traicionó”, llegó a decir el economista en una de las entrevistas posteriores a las primarias, tras dar a conocer que el expresidente se había contactado con él para felicitarlo luego del resultado del 13 de agosto. En esa ocasión, Milei generó revuelvo al asegurar que Macri “tiene mucho para dar todavía a la Argentina” y aventurar que podría ser “un gran representante de la Argentina en el exterior”.

Este lunes, sin ir más lejos, Milei volvió a destacar esa buena sintonía. Detalló las conversaciones que mantuvo con Macri en el último tiempo al señalar que “nunca quedó más clara” las opciones de cara a la segunda vuelta, a las que caracterizó entre “kirchnerismo o libertad”. “Él me reconoció que en su momento tuve la apertura de ofrecer una interna, donde el que ganaba gobernaba y perdía acompañaba. Bueno, lo resolvimos de una manera un poco más áspera, pero el enemigo sigue siendo el mismo: el kirchnerismo, el populismo”, explicó el libertario.

“Hay dos tercios de la argentina que quiere otra cosa. Si no terminamos con el kirchnerismo es porque somos irresponsables. Yo, siendo el que entró al ballottage, abro el juego al resto porque yo no voy a cargar con la locura de habilitar otro período del kirchnerismo y vaya a saber qué cosa después”, sentenció.

Además, el economista dijo que recibiría con los brazos abierto a Bullrich a un eventual gobierno de La Libertad Avanza. “Si Bullrich quiere sumarse, ¿cómo no la voy a incorporar? Si ella ha sido exitosa combatiendo la inseguridad, no tenemos problema”, sostuvo en una entrevista con El Observador. Y remarcó que tiene “total y absoluta coincidencia” en temas, como el combate contra la inseguridad. “La visión de mi compañera, Victoria Villarruel, tiene coincidencia con ella”.

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