Por Maximilian Heath

PERGAMINO, Argentina, 20 sep (Reuters) – En un campo cerca
de la localidad agrícola de Pergamino, en el corazón agrícola de
Argentina, brotes de trigo se extienden en prolijas hileras
hacia el horizonte, un cultivo cuyos desarrolladores esperan que
tenga mejores rindes en condiciones de sequía gracias a un gen
tomado prestado de su par el girasol.

Accesible por un polvoriento camino rural, el campo es uno
entre docenas de sitios donde crece una variedad genéticamente
modificada (GM) de trigo llamada HB4, desarrollada por la
empresa local Bioceres y científicos de una universidad
y un centro de investigación estatales.

Argentina, el sexto exportador mundial de trigo, aprobó al
trigo transgénico de Bioceres en el 2020. Así el cereal HB4 se
transformó en la primera variedad GM del grano en recibir una
aprobación de este tipo.

Quienes lo apoyan dicen que HB4, también modificado para
resistir el herbicida glufosinato de amonio, podría ayudar a
prevenir escasez de alimentos en momentos en que patrones
climáticos extremos han llevado a severas sequías en China,
Norteamérica y Europa, y una guerra entre las potencias
agrícolas Rusia y Ucrania ha impactado en la cadena de
suministro de alimentos.

Muchos grupos de ambientalistas y consumidores han luchado
contra el trigo GM, temerosos de efectos secundarios imprevistos
por cambios en el genoma del cereal usado para elaborar pan,
pastas y otros alimentos.

La técnica de modificación genética hace décadas es
utilizada con la soja y el maíz, dos cultivos usados
predominantemente como alimento para animales.

Bioceres está liderando la carrera hacia la comercialización
de trigo GM, descubrió Reuters gracias a entrevistas con la
empresa e importadores, documentos de pruebas en Estados Unidos
obtenidas a través de un pedido de libertad de información y una
poco frecuente visita a un campo donde se produce trigo HB4 en
Argentina.

Bioceres ha obtenido distintos niveles de aprobación en
Brasil, Nigeria, Australia y Nueva Zelanda. Está usando
blockchain y georeferenciación para evitar la contaminación con
trigo regular, un riesgo que productores locales temen que
podría llegar a causar prohibiciones de importación.

«Hay un poco de desconocimiento de qué es un transgénico,
que no es un monstruo», dijo Raquel Chan, bioquímica e
investigadora del Consejo Nacional de Investigaciones
Científicas y Técnicas (CONICET), que lideró el desarrollo de la
variedad, licenciada a Bioceres.

Chan, que también trabaja en la argentina Universidad
Nacional del Litoral (UNL), explicó que la planta es «casi
indistinguible» de trigo sin cambios genéticos, pero que puede
tolerar mejor la falta de agua gracias a un gen adicional
incorporado proveniente del girasol.

«(Es) algo que podría haber pasado en la naturaleza, de
hecho ha pasado con otras (plantas). Se llama transferencia
horizontal de genes. Algunas especies le van pasando a otras,
lleva miles de años. Nosotros lo hicimos mas rápido».

HB4 podría mejorar los rendimientos del trigo en un 20% con
respecto a variedades comunes en condiciones secas y cálidas,
según un estudio del 2020 publicado en Frontiers in Plant
Science (Fronteras en la Ciencia de la Plantas), en el que Chan
fue una coautora.

Aún con la aprobación del Gobierno argentino, Bioceres
todavía no ha empezado a vender a los agricultores del país su
trigo GM. También está realizando ensayos en el vecino Brasil.

Trigo gm: ¿aún un tabú?

En los laboratorios de Bioceres en la ciudad de Rosario, el
polo agroportuario de Argentina asentado sobre un margen del río
Paraná, Reuters vio a científicos trabajando con variedades de
soja, un cultivo cuyas variedades GM hace tiempo están
establecidas en la cadena de oferta de alimentos internacional.

El trigo modificado genéticamente, en cambio, hace tiempo ha
sido un tabú.

«La preocupación central es la posibilidad de que el trigo
transgénico y el no transgénico puedan llegar a mezclarse», dijo
Julio Calzada, analista económico jefe de la Bolsa de Comercio
de Rosario (BCR), el principal recinto de comercio de granos de
Argentina.

La mezcla puede «traer algún rechazo de mercadería en los
mercados internacionales y Argentina hoy necesita estos 4.500
millones de dólares de exportaciones» de trigo dijo Calzada.

Ningún otro desarrollador de semillas ha buscado
públicamente desarrollar trigo GM desde el 2004, cuando el
gigante Monsanto, ahora propiedad de Bayer AG, abandonó planes
de crear una variedad GM del cereal tolerante a su herbicida
Roundup. Países consumidores amenazaron con prohibir trigo
estadounidense, a pesar de que la empresa vendía hace tiempo ya
maíz y soja GM tolerantes al Roundup, o glifosato.

En 2020, Bayer acordó pagar miles de millones de dólares en
acuerdos por juicios de personas que sostienen haber sido
dañados por su herbicida.

Registros del Departamento de Agricultura estadounidense
(USDA) muestran que las empresas BASF SE, Biogemma
USA Corp, y Pioneer Hi-Bred International, propiedad de Corteva
Inc, recibieron permisos para hacer pruebas con trigo
GM en Estados Unidos en años recientes.

BASF dijo a Reuters que abandonó sus ensayos en 2019 y que
está desarrollando trigo mediante tradicionales métodos de
mejoramiento. Corteva señaló que no piensa comercializar trigo
de sus ventas. Biogemma hizo ensayos de campo solo para
investigación y desarrollo, según su propietaria Limagrain.
Bayer dijo que no está trabajando con trigo GM.

Bioceres dijo que está intentando obtener aprobación de los
gobiernos de Estados Unidos y Australia para poder sembrar trigo
HB4 en esos países.

En Indonesia, el segundo mayor comprador de trigo argentino
después de Brasil, la titular de la asociación de molinos de
harina Ratna Sari Loppies le restó importancia a los temores de
contaminación, pero dijo que molinos en el país aún no
comprarían trigo GM de Argentina para evitar un impacto «negativo» sobre sus propias exportaciones de alimentos
derivados del trigo.

Brasil, que espera poder impulsar su propia producción y
exportaciones de trigo, ha morigerado su posición. Rubens
Barbosa, presidente de la asociación de molinos de harina del
país Abitrigo, dijo que cree que Brasil, que hasta el momento
aprobó las importaciones de harina hecha con trigo HB4, podría
autorizar el ingreso del grano de trigo GM.

En 2020 había amenazado con frenar las importaciones de
trigo de Argentina, luego de que el Gobierno argentino aprobó el
producto de Bioceres. La autorización de Brasil a la harina de
trigo HB4 fue en el 2021.

«Las semillas que vendrán y que serán sembradas en el norte
de la región del Cerrado tendrán mejores rendimientos», dijo en
agosto, con respecto al trigo GM. «Todos estos factores
justifican optimismo con respecto a la producción y el
autoabastecimiento de Brasil en lo que es trigo».

El gen ‘messi’

En el campo en Pergamino, Reuters atravesó puertas y cercas
rurales comunes para acceder a los cerca de 80 hectáreas donde
la variedad GM de trigo estaba sembrada.

Bioceres dijo que ha tomado fuertes pasos para evitar casos
de contaminación, incluyendo el uso de tecnología blockchain en
un «sistema productivo de identidad preservada» para asegurar la
trazabilidad de la variedad HB4.

El cultivo es auditado al momento de la siembra y la
cosecha. Los agricultores deben georeferenciar en un sistema las
áreas sembradas con HB4 y cualquier labor hecha en esos campos.
También reciben incentivos financieros para asegurar
cumplimiento e inspecciones regulares son practicadas, dijo
Bioceres. Semillas almacenadas en silobolsas son monitoreadas
hasta su traslado y papeles documentan la cadena de custodia de
semillas y granos durante su transporte.

Federico Trucco, presidente ejecutivo de Bioceres, dijo que
estas medidas ayudan a convencer a escépticos. Una nuevo hito es
la reciente aprobación en Nigeria, el primer país en aprobar la
importación de granos de trigo HB4. Trucco dijo que estaba
buscando autorizaciones en Indonesia, Vietnam y en el norte de
África. En Brasil consumidores y molinos están modificando sus
posiciones, agregó.

«Las aprobaciones ocurren de una forma mucho más rápida de
lo previsto», explicó Trucco a Reuters en Rosario, donde en un
laboratorio cercano trigo HB4 para la producción de semillas
crecía en un invernadero.

Trucco dijo que la invasión rusa de Ucrania y que sequía
severas en Europa y China han movido la aguja respecto al trigo
tolerante a la escasez de agua. Naciones Unidas ha advertido que
las sequías podrían ser la próxima «pandemia» a medida que suben
las temperaturas globales.

Chan, que lideró el trabajo sobre el HB4, citó al astro
argentino del fútbol, Lionel Messi, para explicar cómo el gen
del girasol podría ayudar a medida que eventos de sequía crecen
a nivel mundial.

«El trigo tiene una proteína reguladora para la respuesta al
estrés hídrico, pero no es tan buena», dijo. «Es como que el
girasol le presta un gen bueno. Imaginate como un equipo de
futbolistas. No es que no hay equipo del otro lado, pero si le
prestás a Messi les va a ir mejor».

(Reporte de Maximilian Heath; Reporte adicional de Ana Mano en
Sao Paulo, Sarah El Safty en El Cairo, Bernadette Christina en
Jakarta y de Tom Polansek en Chicago; Editado por Adam Jourdan,
Caroline Stauffer, David Gregorio y Walter Bianchi)

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