(Agrega citas, detalles y contexto)

Por Rory Carroll

NUEVA YORK, 11 sep (Reuters) – El adolescente español Carlos
Alcaraz completó el domingo su rápido ascenso a la cima del
tenis mundial, al conseguir su primer título de Grand Slam y
alcanzar el número uno mundial con una victoria por 6-4, 2-6,
7-6(1) y 6-3 sobre el noruego Casper Ruud en la final del
Abierto de Estados Unidos.

Alcaraz, de 19 años, cayó de espaldas sobre la pista y se
llevó las manos a la cara antes de levantarse para abrazar a
Ruud en la red. A continuación, pasó por delante de los
fotógrafos y subió a las gradas para celebrar en su palco con su
equipo.

«Esto es algo que soñaba desde que era un niño, ser el
número uno del mundo, ser el campeón de un Grand Slam», dijo
Alcaraz en una entrevista en la cancha.

«Todo el trabajo que hice con mi equipo, con mi familia.
Sólo tengo 19 años, así que todas las decisiones difíciles son
con mis padres y mi equipo también», agregó. «Esto es algo muy,
muy especial para mí».

«¡Bravo Carlitos!», se podía leer en una pancarta dentro del
estadio dedicada al oriundo de la localidad murciana de El
Palmar.

El electrizante Alcaraz, que hizo las delicias de los
aficionados durante las dos semanas que duró el torneo de Nueva
York con sus acrobáticos golpes, sustituye ahora al ruso Daniil
Medvedev en la cima de la clasificación mundial.

Es el número uno del mundo más joven desde que comenzó la
clasificación de la ATP en 1973, superando la marca establecida
por el australiano Lleyton Hewitt, que tenía 20 años cuando se
convirtió en número uno en 2001.

Alcaraz tuvo un camino difícil hacia el título.

Luchó desde un quiebre abajo en el quinto set para vencer a
Marin Cilic en la cuarta ronda, jugó el partido que acabó más
tarde en la historia del torneo para derrotar al italiano Jannik
Sinner en cuartos y se enfrentó al estadounidense Frances Tiafoe
en semifinales.

«Siempre digo que no hay tiempo para estar cansado en la
ronda final de un Grand Slam o de cualquier torneo», dijo
Alcaraz, que pasó 23 horas y 40 minutos en la pista en sus siete
partidos. «Tienes que dar todo lo que llevas dentro».

Ruud aspiraba a convertirse en el primer noruego en alcanzar
el primer puesto del ránking mundial, pero no pudo igualar la
potencia de fuego de Alcaraz bajo el techo cerrado del estadio
Arthur Ashe. Ruud, finalista del Abierto de Francia, ascenderá
al número dos desde el puesto siete.

La final del domingo fue la primera en la que dos tenistas
masculinos competían por su primer título de Grand Slam y por el
número uno del mundo.

«Sabíamos lo que nos jugábamos, sabíamos lo que estaba en
juego», dijo Ruud. «El número dos tampoco está mal. Seguiré
persiguiendo mi primer Grand Slam y el número uno del ránking
mundial».

Ruud responde

El favorito de los aficionados, Alcaraz, consiguió una
rotura temprana del servicio de su rival para llevarse el primer
set, pero su saque empezó a flaquear en el segundo y Ruud
encontró el rango con su derecha para igualar la contienda.

El noruego perdió algo de impulso en la tercera manga, que
comenzó con otro «break» del español, pero logró recomponerse y
empató 2-2. Alcaraz salvó dos puntos de set en el último juego y
forzó el «tie break» para júbilo del público presente.

Ruud, que estuvo sólido en el segundo y tercer set, no pudo
plantar cara a Alcaraz, que encadenó siete puntos consecutivos
para quedarse con el tercer set. En la siguiente manga, Alcaraz
continuó con sus golpes de derecha para desgastar a Ruud y selló
la victoria con un poderoso servicio en el punto de partido.

Antes del encuentro se guardó un momento de silencio en
honor a las casi 3.000 personas que murieron en los atentados
del 11 de septiembre de 2001. La fecha del ataque se escribió en
la pista y ambos jugadores empezaron sus comentarios en la
cancha ofreciendo sus condolencias por el trágico aniversario.

(Reporte de Rory Carroll y Amy Tennery en Nueva York; editado
en español por Carlos Serrano)

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