CÓRDOBA.- Anahí Bulnes es una maestra municipal de la ciudad de Córdoba de 36 años, lleva desaparecida desde el 5 de este mes. Ese día su familia radicó la denuncia. Ayer, después de tres semanas de intensas búsquedas, la Justicia ordenó detener a Santiago Campos Matos, quien está imputado por homicidio. La clave fueron las cámaras que mostraron a la mujer ingresando en su casa en el centro cordobés, rastros de sangre y ropa femenina hallados en el lugar. Falta confirmar si esas prendas son de la docente desaparecida y si coincide su ADN con las huellas genéticas encontradas en la vivienda del detenido.

La vivienda de Matos, de 37 años y oriundo de Buenos Aires, fue allanada ayer por la tarde. Los policías se encontraron con libros sobre cómo diseccionar un cuerpo humano, sobre canibalismo y sobre rituales. En sus redes sociales -estuvo activo hasta 2014- abundaban las publicaciones sangrientas y de cadáveres.

Las imágenes de las cámaras muestran a Bulnes encontrarse con Campos Matos la 1.23 del 5 de diciembre a pocas cuadras del lugar donde vive el hombre. Durante toda esta jornada se realizan rastrillajes en las zonas adyacentes a la vivienda, que colinda con la costanera del río Suquía.

Anahí Bulnes desapareció el 5 de diciembre; ese día su familia hizo la denuncia.
Anahí Bulnes desapareció el 5 de diciembre; ese día su familia hizo la denuncia.

Bulnes, quien trabaja en dos escuelas, vive con sus padres y sus tres hijas de 14, 12 y 7 años en el barrio Altos Sud de San Vicente. Mantiene una relación sentimental hace cuatro años, pero no convive con su novio. La familia se enteró de la desaparición porque la hija de 12 años se despertó alrededor de las 2 y no la encontró. En la casa estaban su teléfono celular, su billetera, el DNI, toda la ropa y el automóvil.

Los investigadores detectaron, por el peritaje de su computadora y teléfono, que Bulnes solía salir a trabajar de noche. Antes de desaparecer, Bulnes había avisado al colegio en el que da clases por la mañana que ese 5 no iría porque debía llevar a una hija al médico.

Cuando los investigadores identificaron al hombre, allanaron su domicilio y ante el hallazgo de manchas de sangre, la fiscal Eugenia Pérez Moreno ordenó su detención e imputación.

Bulnes había sido víctima de violencia de género por parte del padre de sus hijas y vivió dos años con un botón antipánico. El hombre tiene contacto con las menores, pero no con su exesposa. La Justicia lo investigó a él, a otra pareja que tuvo la docente desaparecida y al actual novio, pero en ningún caso hubo pistas que hicieran sospechar de ellos.

Hasta hace unas horas la familia de la mujer no descartaba la hipótesis de encontrarla con vida, aunque era consciente de que a medida que pasaban los días la situación era peor. En varias oportunidades los familiares descartaron que Bulnes se hubiera ido “por libre voluntad”.

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