Por Dave Sherwood

LA HABANA, 15 nov (Reuters) – Cuba y Estados Unidos
están avanzando en las conversaciones para frenar la crisis
migratoria que ha visto llegar a la frontera del vecino país una
cifra récord de cubanos desde el año pasado, pero esos avances
no son suficientes para detener la marea, dijo el martes el
principal diplomático cubano en las negociaciones.

El viceministro de Relaciones Exteriores, Carlos Fernández
de Cossío, quien encabezó la delegación de Cuba, dijo en una
conferencia de prensa que una segunda ronda de conversaciones
migratorias es un paso en la dirección correcta, a pesar de que
Estados Unidos podría abordar la raíz del problema de la
inmigración.

«Reiteramos la preocupación por las medidas de estímulo a la
emigración ilegal», dijo de Cossío, al citar las políticas
migratorias que han privilegiado a los cubanos que llegan a la
frontera de Estados Unidos frente a los de otras nacionalidades.

En un comunicado más temprano, el Departamento de Estado de
Estados Unidos dijo que las conversaciones implican «una
oportunidad para dialogar sobre la implementación de los
acuerdos migratorios» suscritos entre ambos países en 1984,
1994, 1995 y 2017.

«La delegación estadounidense destacó áreas de cooperación
exitosas en materia migratoria, y al mismo tiempo identificó
cuestiones que han representado obstáculos al cumplimiento de
los objetivos de los acuerdos», señala el documento.

De Cossío dijo que un obstáculo clave es el embargo
estadounidense de la era de la Guerra Fría, una red de Leyes y
reglamentos de Estados Unidos que restringen los negocios y las
transacciones financieras con Cuba.

«No hay duda de que una política dirigida a reprimir el
nivel de vida de la población constituye un estímulo directo a
la migración», señaló a periodistas.

Los diálogos sobre migración entre ambas naciones se
reanudaron en abril, los primeros de este tipo en cuatro años,
después de una larga pausa bajo el gobierno del expresidente
Donald Trump.

En septiembre, el gobierno del mandatario Joe Biden anunció
que volvería a dotar de personal a la embajada en La Habana y
reiniciaría por completo los trámites de visa de inmigrantes a
principios de 2023, marcando un importante paso en las
negociaciones.

Trump recortó en el 2017 el personal diplomático y los
servicios consulares en La Habana tras los «anómalos incidentes
de salud» que afectaron a empleados de las embajadas de Estados
Unidos y Canadá. Ese movimiento forzó a los cubanos a viajar a
Colombia y Guyana para solicitar visas de inmigrante para la
reunificación familiar.

Pocos cubanos tienen los medios para sufragar tales viajes,
y algunos se vieron empujados a buscar rutas irregulares
contribuyendo al actual éxodo. Además, una agobiante crisis
económica en Cuba también ha presionado a muchos nacionales a
marcharse de la isla caribeña.

Cuba también ha hecho concesiones en los diálogos
bilaterales. El Gobierno accedió por primera vez desde la
pandemia a aceptar vuelos de deportación de cubanos atrapados en
la frontera de Estados Unidos y México.

Esa decisión podría enviar un mensaje a los cubanos que
normalmente viajan a América Central y luego intentan
trasladarse hacia la frontera norte.

Un récord de 220.000 cubanos fueron detenidos en la frontera
de México y Estados Unidos en el año fiscal 2022, que finalizó
el 30 de septiembre, a la mayoría se les permitió entrar al
país.
(Reporte de Dave Sherwood; reporte adicional de Matt Spetalnick
en Washington. Escrito por Nelson Acosta. Editado por Aida
Peláez-Fernández
REUTERS NAB/)

Reuters

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