07/09/2022 a las 06:30 CEST

Es ambidiestro desde que tiene uso de razón; cuando era pequeño y jugaba en la calle ya se recuerda así

El galo nos confesó que se siente mejor partiendo desde ese costado y conduciendo hacia adentro

Ousmane sonríe. Ousmane se enfada. Ousmane protesta. Está más enchufado que nunca y sus emociones sobre el terreno de juego así lo atestiguan. El de Évreaux (ya no pondremos más el de Vernon, puesto que él se siente de esta otra ciudad donde creció, cerca de París) ‘danza’ sobre el terreno de juego al son de lo que marca Xavi. Nunca antes había sido tan feliz vistiendo los colores del FC Barcelona.

El técnico de Terrassa está consiguiendo destapar un tarro de las esencias que apenas se había podido abrir a cuentagotas en sus primeros cuatro años en la Ciudad Condal. Con ese ‘cartel’ de futbolista anárquico, Ousmane defiende y presiona con sentido. Está implicado con el juego. Antes quizás teníamos la sensación de que no iba con él. Lo vemos rendir en las dos alas del ataque azulgrana. Maneja igual de bien ambas piernas y eso lo hace imprevisible. “Me gusta jugar en los dos lados, pero prefiero en la derecha. Hay que trabajar para el equipo y creo que estamos bien. Con Raphinha ha cambiado mucho, con Lewandowski hay una conexión muy buena. Es cierto que puedo chutar con las dos piernas, pero prefiero entrar con la izquierda hacia adentro”.

AMBIDIESTRO DE CUNA

Muy pocos jugadores en el planeta fútbol son capaces de dominar la pierna izquierda y la diestra con la misma precisión. ¿De dónde le viene esto? ¿Se nace con ello? “(Risas) No lo sé… Escribo con la izquierda, pero prefiero conducir con la izquierda y chutar con la derecha. Pero puedo usar ambas. De pequeño ya chutaba con las dos piernas. En la calle, cuando empezaba, ya recuerdo usando las dos piernas. También he trabajado mucho desde hace tiempo para esto”. 

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El extremo francés suma ya a lo largo de este 2022-13 asistencias. Pero sobre todo es lo que genera. Ante el Sevilla, él conduce el contraataque de forma magistral que acaba en el primero de Lewandowski. Cuando el Barça más estaba sufriendo. En carrera es imparable y encima ahora elige bien con cada vez más frecuencia. Quizás es uno de los aspectos que más se le achacaba, el de tomar malas decisiones en los metros finales, en la fase decisiva del juego. Entre Xavi y el entorno se está logrando y el techo solo se lo marcará él. 

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