El líder supremo de Irán, el ayatolá Alí Jamenei, ha decretado este sábado el nombramiento del general de brigada Ahmad Reza Radan como nuevo jefe de la Policía Nacional en medio de la ola de protestas que comenzaron en septiembre contra la muerte bajo custodia de la joven Mahsa Amini y que, según ONG, se han saldado con 470 muertos.

Radan, según el decreto recogido por la agencia oficial de noticias iraní, IRNA, asume el cargo dado que su predecesor, Hosein Ashtari, «ha completado su misión» tras ocho años en el cargo.

El ayatolá pide a Radan, antiguo jefe de la Policía de la antigua provincia de Jorasán, así como de Sistán y Baluchistán, y finalmente de la capital, Teherán, que «tome medidas para salvaguardar la seguridad y brindar tranquilidad pública».

También este sábado se ha conocido que las autoridades iraníes han anunciado la ejecución de otros dos manifestantes más que participaban en las protestas contra la muerte de la joven, detenida por llevar presuntamente mal puesto el velo islámico.

Los ejecutados, identificados como Mohamed Mehdi Karami y Mohamed Hosseini, fueron condenados por la muerte de un guardia de seguridad durante una de las protestas en noviembre, según ha anunciado la agencia judicial iraní Mizan.

Europa Press

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