Unos 125 años antes de que Brasil recibiera al primer portugués, y mucho antes de que América fuese descubierta, los estudiosos de los mapas ya “conocían” al país sudamericano. Sin embargo, y como cuenta DW, no se trataba de la gigantesca nación de América Latina. Era una isla fantasma frente a la costa de Irlanda.

Bajo el nombre de Hy Brasil, su existencia era un verdadero misterio. Para muchos, se trataba simplemente de un error cartográfico. Otros la tildaban de leyenda urbana. Pero lo cierto es que esta pequeña porción de tierra -que se posaba sobre el Atlántico Norte- aparecía en los planos.

La pequeña porción de tierra aparecía en los mapas, sobre el Atlántico Norte
La pequeña porción de tierra aparecía en los mapas, sobre el Atlántico Norte

El primer mapa que representa a Hy Brasil fue confeccionado en 1325. Allí la isla era mencionada como Brasil. Con el correr de los años, recibió distintos “apodos”: Breasil, Hy-Brasil u O’Brasil-. Lo más curioso de los mapas posteriores a 1325 es que cada uno la ubicada en un lugar diferente, por lo que se volvió ilocalizable.

Las historias sobre este misterioso lugar también mutaron con el paso del tiempo. La leyenda celta habla de una isla siempre envuelta en la niebla, visible durante un día cada siete años y que le otorgaba a quien se atreviera a pisarla el don de la vida eterna.

Otro relato se encuentra inserto en la obra “El viaje del viajero francés M. de La Boullaye Le Gouz por Irlanda, en 1644″. El libro habla sobre un grupo de marineros que se toparon con esa porción de tierra, pero por razones no especificadas nunca consiguieron acercarse a ella.

Según la leyenda celta, se trataba de una isla siempre envuelta en la niebla, visible durante un día cada siete años y que le otorgaba a quien se atreviera a pisarla el don de la vida eterna
Según la leyenda celta, se trataba de una isla siempre envuelta en la niebla, visible durante un día cada siete años y que le otorgaba a quien se atreviera a pisarla el don de la vida eterna

Existe además la leyenda escrita por un residente de Dublín, llamado “Capitán Rich”, que habría descubierto el puerto del islote, pero jamás pudo pisarlo. El relato más emblemático, no obstante, describe el viaje de un tal capitán John Nisbet, que se encontró con él y su tripulación varados en Hy Brasil y salió a explorar.

El primer día, descubrieron que la isla contenía un antiguo castillo y que, sin embargo, estaba completamente deshabitada. Posteriormente, esa noche, al ir a dormir, se despertaron y “vieron a un antiguo caballero, y a diez hombres que los seguían con rapidez”. De allí en adelante, nada más se supo sobre Nisbet.

La última imagen de Hy Brasil en un mapa fue en 1872.

Tantos científicos como expertos consideran que no se trataba de isla fantasma sino de un territorio que nunca existió. Y aunque cueste creerlo, casos similares tienen lugar incluso en nuestros días. Un claro ejemplo es el de Sandy Island, que sobrevivió en los mapas desde 1774 hasta Google Earth.

Finalmente, el lugar fue eliminado de la aplicación después de que un grupo de investigadores declarara su inexistencia en 2012.

Tantos científicos como expertos consideran que no se trataba de isla fantasma sino de un territorio que nunca existió.
Tantos científicos como expertos consideran que no se trataba de isla fantasma sino de un territorio que nunca existió.

En cuanto a la controversia sobre si el país de Brasil debe o no su nombre a la isla fantasma de Hy Brasil, todo parece indicar que no existe una relación entre ambas. El nombre proviene de “Ui Breasail”, o “clan de Breasail”, en la lengua hablada por los antiguos celtas, sin vínculo con el gigante sudamericano.

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