María Barbacone vive hace 21 años en el condado de Collier, en el sudoeste del estado de Florida, pero jamás se acostumbró al impacto de los ciclones. “Quién puede estar tranquilo con un monstruo de semejante magnitud”, dice a LA NACION esta argentina, que se encuentra bajo toque de queda por la llegada del huracán Ian.

El último huracán que la encontró en su casa en Golden Gate Estates fue el Wilma, de categoría 5, en octubre de 2005, y “fue terrible”, según recuerda. Estuvo dos semanas sin agua ni luz. Ahora se prepara para recibir a esta nueva tormenta en una temporada particularmente calma: tapió sus ventanas y compró víveres para varios días.

El huracán Ian tocó tierra el miércoles en el oeste de Florida como un huracán de categoría 4, en una escala máxima de 5, informó el Centro Nacional de Huracanes (NHC) de Estados Unidos.

Impacto del huracán Ian

Ian, descrito como un “huracán extremadamente peligroso”, que arrastra vientos de hasta 240 kilómetros por hora, tocó tierra en la costa de Cayo Costa a las 15.05 (hora local), según una alerta del NHC.

En su último boletín, publicado a las 14, el NHC informó que Ian ya provocaba condiciones “catastróficas” en Florida, con fuertes vientos, marejadas e inundaciones.

Los meteorólogos también indicaron que Ian provocará un fuerte oleaje impulsado por el viento, lluvias torrenciales que podrían causar inundaciones costeras de hasta 3,7 metros, junto con intensas tormentas eléctricas y posibles tornados. Las bandas exteriores de la tormenta ya estaban llevando fuertes vientos y lluvias a gran parte de la costa del Golfo en la mañana del miércoles.

“En el centro de Naples está todo inundado”, comenta Barbacone. Fox Weather informó a primera hora de la tarde que la ciudad de Naples, sobre la costa oeste, había registrado una oleada histórica por el huracán Ian y vientos cercanos a los 200 km/h.

La administradora de la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA), Deanne Criswell, instó a cualquiera en el camino a prestar atención a las advertencias de los funcionarios locales, muchas de las cuales incluyen pedidos de evacuar y trasladarse a sectores seguros de la costa este.

Criswell dijo que la agencia estableció un grupo de coordinación de búsqueda y rescate en Miami, que incluye la participación de la Guardia Costera, el Departamento de Defensa, el Departamento del Interior y los equipos locales.

Las hijas de Natalia Varaza arman rompecabezas mientras esperan el paso del huracán Ian
Las hijas de Natalia Varaza arman rompecabezas mientras esperan el paso del huracán Ian

“Hemos tomado las medidas necesarias para afrontar a este monstruo del huracán Ian. Aquí estoy en mi casa con mi familia atenta a las noticias minuto a minuto”, describió a LA NACION Lola Marín, desde Tampa.

Liliana Braco también vive en Tampa, pero tuvo que evacuar el lunes porque estaba en una zona de alto riesgo. Se fue junto a su familia y su perro a Orlando, en donde se espera que el ciclón golpee con menor fuerza. Antes de salir, selló todas las ventanas, amontonó los muebles, guardó las cosas sueltas en los armarios y en los baños. Es la primera vez que afronta el impacto de un huracán –se mudó allí en enero pasado– y está sorprendida con “la organización que hay para este tipo de fenómenos”, dice a LA NACION.

No obstante, vive la situación con mucha incertidumbre. “Recién leí que la Bahía de Tampa está sin agua, es decir, se amontonó mar adentro y va a volver con todo… me preocupa con qué nos vamos a encontrar cuando regresemos”, dijo.

Braco dice que intentan estar bien informados y no salir. Se abastecieron con agua, comida y esperarán a que pase. “Si se complica acá en Orlando, nos refugiaremos en el baño sin ventana”, señala.

Los argentinos se preparan para la llegada del huracán Ian
Los argentinos se preparan para la llegada del huracán Ian

La preparación para la llegada del huracán Ian en Orlando comenzó hace un par de días. Los ciudadanos salieron en masa a comprar agua, garrafas, alimentos no perecederos, linternas y baterías. “Esas cosas empezaron a escasear tan pronto como el lunes. Algunos comercios ya no tenían gas pero muchos empezaban a reabastecerse de botellas de agua. La gente en riesgo de inundación también buscaba bolsas de arena”, dice a LA NACION Desiree Arce, que se mudó de la Argentina a Estados Unidos hace 10 años. Sin embargo, este es su primer huracán en Florida –antes vivía en Indiana, de donde su marido es oriundo–. “Un poco de miedo hay”, reconoce.

“Nuestro principal temor, aparte de los vientos que puede causar destrucción, es el corte de energía. Por eso empezamos a abastecer nuestro segunda heladera con agua y hielo. El propano es por si no hay electricidad para cocinar por lo menos ahí. En la última tormenta grave en Orlando no hubo electricidad por varios días. Aparte de eso cerramos todas las ventanas, y tenemos un cuarto donde iremos en caso extremo”, añade Arce.

El gobernador de Florida, Ron DeSantis, dijo este miércoles que los más de 200.000 cortes de energía reportados en el estado no eran más que una “una ‘gota en el cubo’ de lo que va a pasar” ante el avance del huracán.

”Habrá cortes de energía generalizados, particularmente en el sudoeste de Florida”, indicó, y agregó que más de 100 torres de telefonía móvil estaban listas para ser desplegadas una vez que fuera seguro hacerlo.

Impacto del huracán Ian

Julieta Arrighi, de 24 años, se mudó en 2020 al condado de Lee, el más afectado por los apagones con más de 166.000 clientes que reportaron cortes de energía debido a Ian, según el sitio PowerOutage.us. Ella vive en Cape Coral, en donde trabaja como office manager, pero se fue a lo de su novio en Lehigh acres, a 30 kilómetros distancia.

“Hay ráfagas de viento muy fuertes, mucha agua, las calles están inundadas”, explica a este medio y destaca que ella afortunadamente aún tiene energía, pero “la mayoría de la gente ya no tiene”. Además, tienen comida y agua como para dos semanas, un generador y combustible.

Es su primer huracán. “En la Argentina no tenemos la cultura porque no pasa. La familia de mi novio ya ha pasado muchos y están tranquilos. Pero siempre es algo impredecible así que le tenemos respeto”, señala.

Para muchos argentinos es su primera experiencia con huracanes. “Es mi bautismo”, cuenta Juan Pablo Pistorio desde Orlando. Pero está tranquilo, “en Michigan, donde vivía antes, he pasado tormentas de nieve, ya estoy habituado al riesgo”.

El impacto de los vientos en Sarasota, Florida.
El impacto de los vientos en Sarasota, Florida.JOE RAEDLE – GETTY IMAGES NORTH AMERICA

“Es nuestro primer huracán por lo que los nervios están presentes y más al estar con niñas. Pero hay un sistema que te contiene en todo momento. Por ahora mucha lluvia y fuertes ráfagas. Solo queda esperar y rezar”, dice Natalia Varaza, una sanjuanina que vive en Tampa. “La fuerza de la naturaleza es majestuosa”, añade.

“No te imaginás el ruido que hay acá”, dice por su lado Richard Fresneda desde la zona roja de Fort Myers. Él ya está sin luz, pero tiene agua, comida enlatada y garrafas.

Fresneda tiene experiencia con ciclones; fue tomado por sorpresa cuando vivía en Puerto Rico por el huracán María en 2017 y permaneció 187 días sin luz. “¿Miedo? No. Yo por lo menos estoy acostumbrado, pero hay gente que está con mucho miedo”, dice.

El huracán María fue un ciclón tropical mortífero que devastó Dominica, las Virgin Islands y Puerto Rico en septiembre de 2017. Se considera el peor desastre natural registrado en esas islas y también el más mortífero en el Atlántico desde el huracán Jeanne en 2004.

El huracán Ian dejó dos muertos en su paso por Cuba. En Florida aún no se reportaron fallecimientos vinculados a la tormenta.

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