CORDOBA.- A Hugo Londero fue el fútbol el que lo llevó a Colombia, donde fue goleador. Nació en Colonia Caroya (Córdoba), donde vivió, estudió y trabajó con su familia en viñedos, hasta que a los 17 años se mudó a la capital provincial para jugar en Libertad; después pasó por Gimnasia y Esgrima La Plata y a los 22 pasó al América de Cali. Hace más de 40 años es dueño de Londero’s Sur, un restaurante en Cúcuta, ciudad en la frontera con Venezuela donde jugó muchos años.

Ya no le queda nada del característico “cantito” cordobés”; a los 76 años lleva casi toda su vida en Colombia. Cuando a los 36 años decidió retirarse del fútbol, pensó inmediatamente en poner una parrilla. En aquel tiempo no había ningún restaurante así en Cúcuta y era algo que él creía podía hacer; ese local original fue creciendo y hoy es un emprendimiento familiar, que tiene capacidad para servir a 160 cubiertos.

“A los 36 decidí que no jugaría más -cuenta a LA NACION-. A esa edad para la vida somos unos nenes pero para el futbol ya somos viejos y ese mismo día empecé a pensar qué iba a hacer. Entonces, no era económicamente igual hoy cuando algunos de los jugadores que se retiran se pueden dar el lujo de unos años sabáticos; en la época nuestra no, había que ver qué hacer, cómo mantener a la familia”.

Aunque sumaron platos, la carne argentina es su símbolo.
Aunque sumaron platos, la carne argentina es su símbolo.

Londero dice que tenía “algún conocimiento” de carne y de parrilla porque su abuelo, su tío y su padre habían tenido una carnicería: “Cuando yo tenía 12 años mi papá puso un restaurante y yo me metía a ayudar. Así que me decidí y abrí como parrilla y pizzería. Con el tiempo fue creciendo y se convirtió en restaurante, pero el asar al carbón y los cortes argentinos siguen siendo el corazón”.

Jugó en el Cúcuta Deportivo dos años en los ‘70 para regresar a comienzos de los ‘80; en el medio pasó por Nacional, por Atlético Medellín y por Pereyra. Cuando abrió su parrilla en Cúcuta, solo había una con cocina “parecida” y también era de un exfutbolista uruguayo. Se llamaba El portón oriental.

“Los rioplatenses habíamos copado esa alternativa; él dejó al tiempo pero yo seguí -repasa-. Y con este estilo, somos la única de la ciudad. Los colombianos son muy carnívoros, así que eso ayudó. Fuimos sumando otros platos, pero la carne sigue siendo nuestra insignia, por la que nos identifican”.

La ciudad tiene un millón de habitantes y, según cuenta Londero, “creció fuerte en los últimos años”. A su vez, admite que el hecho de que el restaurante lleve su nombre “ayuda”, porque era conocido localmente y en el país.

Reconoce que lo impulsó a bautizarlo así quien era presidente del club en ese momento. “Me preguntó cómo se iba a llamar y todavía no lo sabía. Me sugirió ‘Goleador’ pero me parecía muy burdo; entonces me dijo ‘Ponele tu nombre; tenés que explotarlo; cuántos años llevas acá’”. Y así surgió Londero’s Sur. Lo de Sur es porque cuando los colombianos viajan a la Argentina o a Brasil, dicen que van “al sur”.

Para Londero, hacer negocios en Colombia es similar a hacerlos en la Argentina, “salvo por la inflación”. De todos modos, apunta que en 2022 todo cambió y que en los 41 años que lleva en el país es la primera vez que vive con una suba de precios cercana al 10%.

“Al comienzo la inversión fue chica, con los ahorros que tenía -describe-. El local era arrendado porque no era tan costoso, pero el negocio fue progresando y pasamos de 70 cubiertos a 160. Nos va bien, nos permite vivir a todos”.

Londero nunca se dedicó a asar, pero sí a formar a los parrilleros; tuvo uno durante 25 años quien hace poco se jubiló. El chimichurri con receta casera es otro de los distintivos del lugar. Tienen carne argentina y colombiana, mucho más barata. Por ejemplo, un kilo de asado argentino cuesta US$20 frente a los US$8 del local. Para abastecer su local, cuenta que le compran la mercadería a un importador.

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