Por Martyn Herman

LONDRES, 25 ene (Reuters) – Una primera final de Grand
Slam protagonizada por dos jugadoras de Bielorrusia sigue siendo
una posibilidad, mientras que un tenista ruso también sigue en
liza en el Abierto de Australia, un escenario que no habrá
pasado desapercibido para los organizadores de Wimbledon.

Victoria Azarenka, ex número uno del mundo, continuará su
búsqueda de su tercera corona en el Abierto de Australia cuando
se enfrente el jueves en semifinales a la kazaja Elena Rybakina,
nacida en Moscú, antes de que Aryna Sabalenka se enfrente a la
polaca Magda Linette.

El viernes, el ruso Karen Khachanov se enfrentará a Stefanos
Tsitsipas en su intento por alcanzar su primera final de Grand
Slam.

Khachanov, Azarenka y Sabalenka estuvieron ausentes de
Wimbledon el año pasado, ya que el torneo sobre hierba tomó la
decisión unilateral de excluir a los jugadores de Rusia y
Bielorrusia como consecuencia de la invasión de Ucrania por
Vladimir Putin, que Moscú califica de operación especial.

Wimbledon y los demás torneos británicos se vieron privados
de sus puntos de clasificación y la Asociación Británica de
Tenis sobre Hierba sufrió enormes multas de la WTA femenina y la
ATP masculina como consecuencia de su prohibición.

Con el conflicto en Ucrania sin visos de terminar, urge una
decisión sobre los jugadores rusos y bielorrusos que compiten en
el All England Club.

«Eso espero. No lo sé. Quiero decir, la última información
que escuché fue, hace una semana, que el anuncio sería en un par
de semanas», dijo el ruso Andrey Rublev, que perdió en cuartos
de final contra Novak Djokovic, a la prensa en Melbourne.

«Todos estamos esperando. Ojalá podamos jugar, ojalá. Me
gustaría y me encantaría jugar. Por supuesto, Wimbledon es uno
de los mejores torneos de nuestro deporte», agregó.

Rusia y Bielorrusia también han sido vetadas en pruebas por
equipos como la Copa Davis y la Copa Billie Jean King, pero
tenistas de la talla de Rublev, Azarenka y Sabalenka pueden
jugar en todas partes a título individual, sin afiliación a
ningún país.

Los organizadores del Abierto de Australia prohibieron
incluso la semana pasada las banderas rusas y bielorrusas en
Melbourne Park tras una queja del embajador de Ucrania en el
país.

Sabalenka se ha enfrentado con frecuencia a preguntas sobre
la situación y el miércoles se le volvió a preguntar tras vencer
a Donna Vekic.

«Diría que por supuesto que me afecta mucho. Fue duro y
sigue siéndolo. Pero entiendo que no es culpa mía. Tengo cero
control. Si pudiera hacer algo, por supuesto que lo haría, pero
no puedo hacer nada», afirmó.
(Editado en español por Carlos Serrano)

Reuters

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