21/11/2022 Act. a las 15:08 CET

«Este año es especial, estamos ante el proyecto que siempre soñamos», explica Esteve, que compartirá con su copiloto Txema Villalobos un poderoso Toyota Hilux T1+

«Sobre el papel este Dakar nos gusta mucho. Tenemos más confianza que antes en las etapas difíciles, que es en las que mejor sabemos defendernos», advierte

Dentro de 40 días arrancará una nueva edición del Rally Dakar, que será la 18ª en el currículum de Isidre Esteve. Las 10 primeras la afrontó en la categoría de motos, siempre entre los favoritos, hasta que un accidente en 2007 le dejó en silla de ruedas. Lejos de rendirse -imposible, no va con su carácter-, el piloto de Oliana comenzó una nueva etapa en las cuatro ruedas y ahora siete años después de su primer intento, ha presentado lo que el llama «el proyecto de mi vida». Y es que en 2023, Esteve abordará el desafío en Arabia Saudí al volante de un impresionante Toyota Hilux T1+1, el coche ganador el pasado año con Nasser Al-Attiyah, una poderosa máquina que le permitirá luchar «de tú a tú» con los pilotos punteros, «aunque en un segundo grupo de favoritos, pues los seis primeros, los que van en equipos oficiales, está claro que son más rápidos».

Esteve (15 de mayo de 1972) acabó el último Dakar convencido de que necesitaba dar un salto cualitativo: “Hay que conseguir un T1+», le dijo a Lydia, su pareja, fisioterapeuta y compañera en el Repsol Toyota Rally Team. La idea le rondaba con tanta fuerza que primero convenció a sus fieles patrocinadores. Repsol, KH7 y la aseguradora MSG , entre los principales. Y después aprovechó un evento de Toyota España con el campeón Al-Attiyah para seguir insistiendo en conseguir su objetivo. «Al acabar las etapas mi equipo siempre se quedaba embobado mirando los Hilux T1+ y yo les dije: Algún día tendremos ese coche. Y ese día ha llegado», subraya Isidre con una delatora sonrisa.

Isidre Esteve está sin duda ante su mayor reto deportivo: «Esta edición es un poco especial porque es el proyecto de nuestras vidas, el que habíamos soñado. No hemos llegado al final del camino, queda mucho por delante. Después del accidente me propuse hacer en coche lo que hice en moto y esto, el no saber donde puedes llegar, ha sido un aliciente para no rendirse», afirma el piloto catalán, que el próximo 31 de diciembre estará en el podio de salida en Arabia Saudí junto a su inseparable copiloto Txema Villalobos.

Txema Villalobos, el mejor aliado de Isidre Esteve en el Dakar

| Javier Ferrándiz

«Habrá de gran número de coches, unos 50 del más alto nivel, en la categoría T1+, la más competitiva del Dakar. Esto supone un importante salto adelante a nivel técnico. Si queríamos seguir creciendo y ser competitivos debíamos hacernos con una de estas unidades, y lo hemos conseguido. Tenemos un coche muy similar al vencedor de la última edición, frente al cual sólo cambia el motor, y que es exactamente igual al del tercer clasificado», explica Esteve, que desde su estreno este año ya ha brillado con dos ‘top 10’ en los rallies de Andalucía y Marruecos (séptimo absoluto). En lugar del motor V6 3.4 biturbo que equipan la mayoría de los Hilux T1+, el coche de Isidre Esteve monta un V8 5.0 atmosférico de 350 CV, similar al que empleaba hasta ahora. «Tenemos por delante un desafío muy grande, porque el nivel del Dakar va a ser altísimo, pero estoy confiado en que seremos muy competitivos. Sería muy extraño terminar entre los diez primeros, pero no es inalcanzable, aunque lo normal sería estar entre el doce y el veinticinco», augura.

«Tenemos un coche muy similar al vencedor de la última edición, frente al cual sólo cambia el motor, y que es exactamente igual al del tercer clasificado»

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Su estrategia es simple: «Hay que ser constante y tratar de hacer una buena gestión de la carrera. La primera semana es por terreno pedregoso y es importante evitar pìnchazos o incidencias que puedan hacerte perder de una tacada dos o tres horas. Se trata de llegar a la jornada de descanso con el coche intacto y sin estar ya descartado de la general. Lo que vendrá luego no lo conocemos con exactitud hasta que se presente el recorrido, pero será una segunda semana de dunas y arena», cuenta emocionado. «Los mandos del coche funcionan mejor, tengo mejor ritmo y Txema está muy bien a nivel de navegación, sobre el papel este Dakar nos gusta mucho, con más etapas por encima de los 400 kilómetros y más dificultades, no tan rápido y estresante como el de 2022. Tenemos más confianza que antes en las etapas difíciles, que es en las que mejor sabemos defendernos. Cuando una etapa es todo velocidad hay gente más rápida, pero cuando es complicada, con navegación difícil podemos estar con ellos«, advierte.

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