Maquiavelo decía que la monarquía es lo más parecido que inventó el hombre a la eternidad.

¿Cuál es la fantasía del ser humano? No morir, ser eterno.

¿Qué es la monarquía? La eternización en el poder de la misma familia. El rey muere, la reina muere. Pero el poder sigue en manos del mismo linaje de la misma casta; de la misma sangre; de la misma familia.

Yo te hago una pequeña adivinanza con múltiple choice.

¿Qué es el kirchnerismo? ¿Cuál es el sistema de gobierno preferido por el kirchnerismo?

Opción a:

La democracia;

Opción b:

La aristocracia;

Opción c:

La autocracia o monarquía

El kirchnerismo, aunque no lo diga, amó, ama y seguirá amando la monarquía. Siempre y cuando la reina sea Cristina.

De hecho el matrimonio Kirchner forjó un dinastía en su provincia, Santa Cruz. Ya van 31 años del apellido Kirchner en esa provincia. Así que, primera ínfula de reina de monarca de Cristina Kirchner: el afán de eternización.

Mauricio Macri y Cristina Kirchner, un traspaso de mando que no fue
Mauricio Macri y Cristina Kirchner, un traspaso de mando que no fueArchivo

Ahí tenés la explicación real de por qué Cristina no le quiso entregar la banda a Macri. Porque no le gustó que haya ganado. Pero sobre todo porque no le gustó tener que irse. Si fuera por el kirchnerismo duro, se quedarían por lo menos 20 años más.

Bueno, Gildo Insfrán piensa lo mismo: 27 años gobernando Formosa.

La familia Granados pienso lo mismo: 27 años gobernando Ezeiza.

La familia Rodríguez Sáa piensa lo mismo: 34 años gobernando San Luis.

Se llama afán de eternidad.

Ser un rey; ser un monarca; ser un emperador; ser eterno.

Segunda ínfula de reina: detestar la división de poderes. El argumento es tan simple como banal: la división de poderes es un sistema viejo.

Es de 1789. No había internet; no había autos; no había luz eléctrica.

Ergo, quedó vetusta, no sirve más.

Si fuera por Cristina, una sola persona debería manejar los tres poderes: El ejecutivo; el legislativo; y el judicial. O sea, una monarquía absoluta.

Ínfulas de reina. El editorial de Jonatan Viale

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here