La madrugada del 18 de enero de 2020, Andrea Ranno, una recepcionista de un hotel de Villa Gesell cercano a la escena del crimen de Fernando Báez Sosa, fue testigo del momento que, después del crimen, los acusados se dirigían al lugar donde se hospedaban. Bajo juramento de decir la verdad, ante el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) N° 1 de Dolores, a cargo del debate donde se juzga a los ocho imputados, afirmó que escuchó a uno de los agresores decir “le rompí toda la jeta, ¿viste?” y “le llené la jeta de sangre” y que otros jóvenes se “reían” y “festejaban entre ellos”.

“Todos se sentían partícipes de ese festejo”, sostuvo Ranno ante los jueces María Claudia Castro, Christian Rabaia y Emiliano Lazzari. La testigo agregó que los sospechosos “venían [en dirección a la casa que habían alquilado] muy exaltados, muy contentos, contentísimos y felices”.

En un momento de su relato, cuando reprodujo los textuales del agresor al que escuchó, la testigo miró a los padres de las víctimas, Silvino Báez y Graciela Sosa, y les pidió perdón.

Ranno contó que pocos minutos después del ataque a Báez Sosa vio pasar a al menos ocho jóvenes , por lo que cuando llegó el personal de la Delegación Departamental de Investigaciones habló con la policía.

Sobre los sospechosos, la testigo dijo que uno “tenía una camisa negra rota, el cabello revuelto” que caminaba “adelante” y “de manera desaforada, firmemente, con la cabeza baja, como ciego”.

A ese joven lo reconoció instantes después en uno de los dos videos que exhibieron en la sala de audiencias y resultó ser Máximo Thomsen, según informó la agencia de noticias Télam. “Estaba sacado ese pibe”, agregó al respecto la testigo.

En los mismos videos, la testigo reconoció como a otro de los agresores a uno “rubiecito, que tenía una camisa que brillaba, que llamaba la atención”, en referencia a quien sería Matías Benicelli.

Al retirarse de los tribunales de Dolores, Ranno habló con los medios de comunicación y sostuvo: “Ellos veían festejando porque todos habían participado de la pelea. Venían festejando esa secuencia”.

Sobre el pedido de perdón a los padres de la víctima, dijo: “Es el hijo de ellos y vos estás contando cómo lo mataron. Les pedí disculpas porque es como volver a matar al hijo delante de ellos”.

Graciela Sosa y el abogado Fernando Burlando, antes de comenzar la audiencia
Graciela Sosa y el abogado Fernando Burlando, antes de comenzar la audienciaDiego Izquierdo / Télam

En un cuarto intermedio, el abogado Fernando Burlando, que representa a los padres de la víctima, sostuvo: “Creo que el móvil tiene que ver con esto del ganar, no tengo duda. El llevarse el trofeo que lo repitió ayer Tatiana [una testigo que declaró ayer]. Tal vez la locura de ellos pasaba por ahí y la violencia crecía precisamente por tratar de ganar un trofeo que en este caso era sin duda la vida de Fernando”.

Burlando dijo que fue “brutal la descripción” de la testigo sobre el momento en el que los escuchó festejar el crimen de Fernando.

”Un festejo, increíble, y ahí ya estaban al tanto del fallecimiento de Fernando. Es muy loco que se abracen, que se arenguen, y por otro lado la actitud de Thomsen que estaba sacado. El resto del grupo que venía hablaba de cómo le había roto la cara a Fernando”, afirmó.

LA NACION

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