La selección argentina es la actual campeona del mundo, después de firmar un Mundial de Qatar casi perfecto, reponerse a la adversidad y demostrar un fútbol dinámico y pragmático, pero en el que siempre primó la misma idea de ser proactivo y protagonista en el juego independientemente del rival. Es un hito que parecía absolutamente inalcanzable hace apenas cuatro años, cuando el equipo venía de hacer un papel profundamente decepcionante en Rusia 2018, cayendo en los octavos de final y rodeada de polémicas y luchas internas en el plantel y cuerpo técnico. Mucho más inverosímil era pensar que el entrenador que conseguiría la hazaña sería Lionel Scaloni, quien hasta ese momento jamás había dirigido profesionalmente.

Al momento de asumir, el santafesino tenía varios desafíos complejos por abarcar, siendo uno de los más importantes el de convencer al capitán y figura del equipo, Lionel Messi, de darle una última oportunidad a los 35 años al sueño que venía persiguiendo durante toda su carrera sin éxito hasta entonces. El Mundial del número 10, como con el resto del equipo, había sido muy por debajo de las expectativas, y no había hecho ninguna declaración pública ni tampoco el más mínimo guiño acerca de si su carrera en el seleccionado iba a continuar o no. Cabe destacar que dos años antes había renunciado públicamente tras perder la final de la Copa América Centenario, aunque revirtió rápidamente esa decisión. Pero Scaloni tenía un plan.

Scaloni ya tenía una relación previa con Messi cuando fue asistente de Jorge Sampaoli en Rusia 2018
Scaloni ya tenía una relación previa con Messi cuando fue asistente de Jorge Sampaoli en Rusia 2018Anibal Greco

El nuevo DT, uno de los pocos intermediarios entre el plantel y el resistido entrenador Jorge Sampaoli en Rusia, decidió poner en marcha el “operativo seducción” casi de inmediato tras iniciar su interinato en la AFA, como le reveló este lunes a la radio COPE en España: “Estábamos en Valencia con Pablo Aimar dirigiendo la Ssub 20 en el Torneo de L’Alcudia y nosotros íbamos a dirigir a la Selección por seis partidos, de manera interina”, recuerda el ex lateral. “Y lo primero que hicimos fue hacer una videollamada con Messi porque, aunque no estaba viniendo, era el capitán de la Selección”.

La presencia de Aimar, ídolo confeso de la Pulga en su infancia, terminaría siendo determinante para tenerlo de su lado: “Lo llamamos, le dijimos que íbamos a asumir, su primera reacción fue reírse porque además estaba Pablo, con quien tiene una gran relación”, explicó Scaloni. “Nos dijo ‘me parece bárbaro, espero que les vaya bien’ y lo primero que le dijimos fue ‘te esperamos, te esperamos con los brazos abiertos’”. Luego llegaría el momento de explicar la idea: “Nosotros teníamos que hacer una especie de casting, mirar y llamar jugadores, que todo el mundo venga a jugar con la Selección y que cuando él venga vea el potencial o que había material, y así fue. Vino a los siete u ocho meses y encontró un grupo increíble”, recordó sobre el éxito de la operación.

Llegada de los Campeones del mundo Qatar 2022, con la copa del Mundo; Lionel Messi, Scaloni y plantel completo
Llegada de los Campeones del mundo Qatar 2022, con la copa del Mundo; Lionel Messi, Scaloni y plantel completoRodrigo Nespolo – LA NACION

El resto es historia. Los excompañeros en Alemania 2006, cuando Scaloni aún jugaba, se reunieron de cara a la Copa América 2019, y aunque el resultado fue un tercer puesto, las bases estaban edificadas para una asociación de química perfecta, coronada en nada menos que tres títulos: la Copa América 2021, la Finalissima 2022 y, por supuesto, aquella ya legendaria Copa del Mundo. En esa misma charla, el seleccionador también ahondó en cómo es Messi como jugador desde su punto de vista: “Obviamente que desde lo técnico no se le puede decir nada, ni a él ni a muchos. Eso lo deciden ellos. Él para presionar y robar balones es el número uno: cuando ve sangre, la roba mejor que nadie”, valoró.

Claro que hubo algunas rispideces en el camino, en especial en los inicios, cuando el número 10 tuvo una conversación con el DT acerca del estilo de juego del equipo en esa primera Copa América. Pero Scaloni supo manejar esas situaciones adecuadamente: “¿Si algo no le gusta? Ni idea, yo siempre digo que no podés estar mirándolo 24 horas. Estás entrenando y tus ojos tienen que estar en el entrenamiento”, aseguró. “Te aseguro que la actitud de cualquier jugador puede ser igual o peor que la de él, entonces si estás mirándolo continuamente te genera algo diferente, por eso es que a los entrenamientos yo los llevo normal”, añadió.

La Copa América 2019 fue el primer torneo en donde Scaloni dirigió a Messi, en donde hubo una discusión entre ambos sobre el estilo de juego de la selección argentina
La Copa América 2019 fue el primer torneo en donde Scaloni dirigió a Messi, en donde hubo una discusión entre ambos sobre el estilo de juego de la selección argentinaFabián Marelli / LA NACION – Archivo

Messi no fue el único jugador que recibió elogios del entrenador en aquella entrevista, sino que también fue ponderado Emiliano Martínez, fuertemente cuestionado por algunos gestos posteriores al triunfo en Lusail: “Tiene una personalidad que al grupo le ha dado un montón. Necesitábamos una personalidad así, en algunas cosas yo me identifico cuando estaba en la Selección, con una actitud increíble, siempre con buena cara y encima es un gran arquero”, lo defendió Scaloni, aunque también concedió: “Es lógico que hay actitudes y seguramente Emiliano no estará contento por eso pero de ninguna manera tiene un sentido negativo lo que hizo, es un gran chico, es un nene. Fue un descubrimiento y nos dio una alegría enorme”, concluyó.

LA NACION

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