Durante mucho tiempo los mariachis han sido un elemento básico de la cultura mexicana, y ahora a sus animadas canciones se les ha dado un nuevo uso: activar los recuerdos de quienes padecen Alzheimer.

La terapia es promovida por el Centro Mexicano Alzheimer, que espera que la música traiga memorias de tiempos pasados ​​entre los pacientes con esta enfermedad degenerativa, animándolos a cantar o incluso bailar con melodías familiares.

“Me da mucha tristeza porque me acuerdo de mi esposo”, dijo Leonor Camacho, una mujer de 90 años con Alzheimer, que vive en Ciudad de México. “Pero recibo esa música con alegría porque pues trae muchos recuerdos que a mí me traen mucha felicidad”.

Foto: Reuters

Camacho escucha canciones que evocan a su esposo, familiares y amigos para complementar su terapia diaria, que incluye decir trabalenguas con otros pacientes en línea y realizar ejercicios manuales para estimular su memoria.

El curso de terapia dirigido por guitarristas, violinistas y trompetistas con chaquetas recortadas y amplios sombreros comenzó en septiembre y continuará hasta mediados de noviembre, y abarcará actuaciones en toda la ciudad a las que los pacientes pueden asistir.

Los espectáculos se realizan en salones de baile, en los coloridos botes en las vías fluviales del turístico Xochimilco y también en el tradicional punto de encuentro de mariachis de la capital mexicana, la Plaza Garibaldi, con la esperanza de que los lugares enciendan los recuerdos.

Foto: Reuters

Regina Altena, directora del Centro Mexicano Alzheimer, dijo que los estudios muestran que la música estimula los neurotransmisores en el cerebro, creando una conexión mental y emocional que ayuda a los pacientes a recordar y evocar eventos importantes en sus vidas.

Desarrollada originalmente en Alemania hace 11 años, a la terapia se le dio un toque de mariachi para adaptarla al uso mexicano.

Camacho, que padece la enfermedad desde hace cinco años, es una de las aproximadamente 1.8 millones de personas con demencia en México. De ellos, se estima que alrededor de 1,3 millones tienen Alzheimer.

Foto: Reuters

Durante la tarde, a la anciana le gusta leer álbumes de fotos con su hija María del Rocío Maya y mantiene su mente activa preparando comida y haciendo otras tareas en su casa.

Desde que comenzó con la terapia de mariachis, María del Rocío dijo que su madre se había vuelto más animada y retomó un papel más activo en la vida familiar. Antes, solía sentarse sola en un sillón junto a la ventana. (Rts)

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here