Ante la emergencia por falta de insumos importados que están afectando a la industria, debido a un conflicto gremial entre sindicatos y una empresa, la Unión Industrial Argentina (UIA) pidió hoy al Ministerio de Trabajo que se declare “esencial” la actividad en los puertos de la ciudad de Buenos Aires y de Dock Sud.

La exhortación de los industriales se debe al paro de actividades y al bloqueo que desde el martes viene encabezando el Sindicato Unidos Portuarios Argentinos (SUPA) contra la empresa Exolgan, en reclamo por el traspaso de los estibadores al convenio de la organización, que actualmente están encuadrados en el acuerdo del Sindicato de Choferes de Camiones. La medida gremial, según pudo confirmar LA NACION, continuará por “tiempo indeterminado”, porque cuenta con “un alto acatamiento”.

Según la UIA, en este momento, cerca de 6000 contenedores con insumos críticos para la producción industrial, alimenticia y farmacológica están “demorados” en la terminal portuaria de Exolgan, como consecuencia del conflicto, en el marco del cual “no se ha respetado la conciliación obligatoria dictada el pasado 13 de septiembre [por el Ministerio de Trabajo de la Nación]”.

“La industria viene sufriendo fuertes demoras para la carga y descarga de contenedores a los que se sumaron un conflicto gremial con paro y bloqueo de acceso de camiones”, afirmaron los industriales. Y agregaron: “En la terminal se ha detenido por completo toda actividad, sin estibadores, para el acceso a los Puertos de Dock Sud y Buenos Aires, provocando un enorme perjuicio que obliga a redirigir buques hacia al Puerto de Montevideo, Uruguay”.

“Esta situación se suma a las demoras que se sufren desde hace dos semanas en la Terminal 4 (APM), tras el arribo de buques que contenían más cargas de las esperadas”, aseguraron desde la UIA, lo que provocó que “Exolgan dejara de entregar turnos para el retiro de las flotas, atascadas por la falta de espacio físico para maniobras y el bloqueo realizado”.

“Además de vulnerar la libre circulación de bienes en el territorio nacional, se está impidiendo el tránsito de productos e insumos indispensables para cadenas productivas que resultan de interés público”, aseveraron los industriales, quienes se presentaron como particulares afectados ante el Ministerio.

Adicionalmente, aseguraron que “la situación dificulta la operatoria de comercio exterior para las empresas argentinas que tienen compromisos de ventas y plazos acordados con clientes del exterior, por lo que se afecta el cumplimiento de contratos internacionales y el ingreso de divisas por exportaciones”.

Por su parte, el Centro de Navegación Asociación Civil difundió un comunicado en el que cuestionó “la paralización total de las actividades de Exolgan, incluyendo el bloqueo ilegítimo de operaciones de carga y descarga de mercadería, ingreso y egreso de camiones y arribo y partida de buques”. Y agregó: “Se incumplieron cientos de operaciones de exportación e importación y varios buques quedaron fondeados a la espera de poder entrar a puerto, otros fueron retrasados para zarpar, y otros directamente no pudieron cargar ni descargar contenedores en dicha terminal”.

En este contexto, la Asociación se solidarizó con Exolgan y destacó que, frente a la primera solicitud de dictado de conciliación obligatoria por parte de la terminal, la primera respuesta del Ministerio de Trabajo de la Nación fue la de “declararse incompetente”, a pesar de “no existir argumentos para ello y de la gravedad de la situación”. Posteriormente, dicha autoridad dictó la conciliación obligatoria, que no fue acatada hasta el momento por las entidades gremiales

“Exhortamos a las autoridades del gobierno nacional a efectos de que intervengan en forma inmediata y enérgica, ejerciendo las funciones institucionales para las cuales fueron elegidos y honrados por el mandato popular”, concluyeron en un duro comunicado.

Juan Corvalán, secretario general de SUPA, explicó que “el conflicto no es de ahora, sino que lleva años”, en alusión a los trabajadores estibadores “de a bordo” que, en 2011, luego de un reclamo impulsado por el propio sindicato, lograron pasar del convenio del Sindicato de Camioneros al acuerdo del SUPA.

Según dijo Corvalán, actualmente el gremio de estibadores cuenta con unos 1000 afiliados, cuando, en realidad, deberían sumar un total de 4000. Este resto, según dijo, se mantienen enrolados en el sindicato que conduce Pablo Moyano. “No puede ser que los camioneros manejen a los portuarios desde hace 20 años”, lanzó.

En este sentido, Corvalán responsabilizó a la empresa Exolgan de legitimar dicho encuadramiento sindical, al que consideró “equivocado”, así como también al Ministerio de Trabajo de la Nación, a cargo de Claudio Moroni, de quien no han recibido respuestas ante el reclamo.

En cambio, el titular de SUPA confirmó a LA NACION que desde el gremio sí mantuvieron contacto con el ministro de Trabajo bonaerense, Walter Correa, quien estaría intentando gestionar el conflicto e intercediendo para que la actividad portuaria sea declarada esencial. “Lástima que no fuimos esenciales durante la pandemia del Covid-19, cuando se murieron compañeros y nadie se preocupó”, cuestionó.

Consultado acerca de si el conflicto gremial puede escalar, y así, redundar en mayores consecuencias para el sector industrial, Corvalán aseguró: “Por ahora, el paro es en Exolgan, pero la Federación [de Estibadores Portuarios Argentinos] está al tanto y se puede extender a las terminales TPK, APM y Depósitos Fiscales, que afectarán la industria de químicos, remedios y repuestos de autos”.

Desde el gremio de portuarios también cuestionaron la presencia de efectivos de la Prefectura y la convocatoria de la propia empresa Exolgan a “trabajadores eventuales para realizar las tareas de los compañeros que están en paro”.

Cabe destacar que este medio intentó comunicarse con los ministerios de Trabajo de la Nación y la provincia de Buenos Aires, pero no obtuvo respuesta.

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