El papa Francisco inició este jueves la misa solemne por el funeral de Benedicto XVI ante miles de fieles congregados en la plaza de San Pedro, una ceremonia inédita en la historia moderna de la Iglesia católica.

El sencillo ataúd de madera con los despojos de Joseph Ratzinger, que lleva encima una copia de los Evangelios, fue colocado en el altar instalado en el atrio de la basílica, al que llegó el papa Francisco en silla de ruedas.

Kv/zm

AFP

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