A solo tres meses del inicio de la temporada de verano en Punta del Este, hay incertidumbre sobre el nivel de ocupación que se registrará este año en las playas uruguayas. Es que, con el tipo de cambio que no favorece a los turistas argentinos, cruzar el charco este año saldrá casi el doble para los argentinos que no tengan una propiedad en la ciudad balnearia.

Sin embargo, los operadores inmobiliarios afirman que comenzaron a recibir consultas y tomar reservas desde agosto, antes de lo acostumbrado años anteriores. Durante la temporada pasada en pleno verano, tras dos años de restricciones por la pandemia, los argentinos regresaron al país vecino, aprovechando los valores de lo alquileres que se mantuvieron similares a los de 2019.

Ahora, la situación cambió radicalmente con el salto del dólar paralelo y habrá que ver si las medidas impulsadas por el Gobierno uruguayo para incentivar el turismo – beneficios fiscales en gastronomía, vivienda, renta de vehículos y carga de combustibles- alcanzan para competir con los destinos locales.

“El Gobierno promueve con medidas atractivas al turista, como el descuento del IVA en los restaurantes. Además, un precio de nafta para turistas y la eliminación del impuesto a la renta a los propietarios, lo que termina impactando en los inquilinos. Todas acciones que buscan achicar la brecha cambiaría de un dólar a 40 contra 270 en la Argentina”, señala Alejandra Covello, titular de la inmobiliaria homónima.

Para los brokers consultados por LA NACION, a pesar del contexto, Punta del Este tiene un público que lo elije más allá de los cimbronazos del dólar y la economía argentina. “Nosotros recibimos un total de 92 consultas entre agosto y septiembre por alquiler de verano para la temporada 2022 / 2023″, explican Aldana Blizniuk Salaya, directora de la inmobiliaria homónima que opera en Punta del Este. “Un dato interesante y, tendencia que ya veíamos notando en los últimos años, es el aumento de turistas que no eran habituales en Punta del Este, como chilenos, americanos y un creciente número de europeos”, añade.

En cuanto a las búsquedas de los turistas, Blizniuk Salaya indica que los presupuestos son medianamente inferiores a los de años anteriores, “algo esperable por la coyuntura regional”. En este sentido, apunta que la consulta media se caracteriza por propiedades de dos dormitorios con presupuestos que rondan entre los US$5000 y los US$10.000 la quincena. Aunque, por otro lado, mantienen un público estable que busca propiedades de mayor valor, “con más comodidades y ubicaciones superlativas”.

 Las propiedades más demandadas son los edificios de alta gama.
Las propiedades más demandadas son los edificios de alta gama.

Entre las novedades que se esperan para esta temporada, hay una gran cantidad de apuestas gastronómicas que se suman a desarrollos de lujo que se estrenan este año. “Punta del Este sigue transformándose y brindando cada día más opciones. Hay más de 30 cafecitos nuevos, por ejemplo, Medialunas Calentitas llega al puerto de Punta y muchas opciones en arte. Todo esto sumado a la gran cantidad de nuevos proyectos que por primera vez tendrán unidades en alquiler para estrenar”, cuenta Covello.

Por otra parte, Punta del Este se está transformando de ser una ciudad de veraneo a una ciudad donde reside gente de forma permanente, debido al alto grado de inmigración que ha recibido en los últimos años de distintas partes del mundo. “Por este motivo, tuvimos y seguimos teniendo una gran cantidad de consultas por alquileres anuales de familias que vienen a establecerse en Punta del Este de forma definitiva”, sostiene Blizniuk Salaya.

Al igual que sucede en cualquier lugar de temporada, instalarse una quincena siempre es más caro que el mes entero, además cada quincena tiene un valor diferente. En Uruguay, la más cara es la primera de enero que, normalmente, va del 28 de diciembre al 15 de enero. Ese periodo puede representar hasta un 70% del valor del mes entero.

Además en la época llamada Reveillon, que se extiende entre el 20 de diciembre y el 10 de enero, la más elegida por argentinos, brasileños, norteamericanos y europeos, la capacidad hotelera y de viviendas en el Este llega siempre al tope. En este caso, hospedarse puede costar hasta un 80 % del valor de un mes.

Con precios similares a los de la temporada pasada (más allá del incremento que implica para los argentinos los precios dolarizados), los valores tanto de departamentos como de casas son variados dependiendo de una multiplicidad de factores como amenities, ubicación y calidad de la vivienda. “En nuestro caso registramos aumentos de entre un 10 y un 15 por ciento pero por un tema de demanda que es mayor a la del año pasado”, señala Blizniuk Salaya.

Para Covello, las propiedades más demandadas son los edificios de alta gama. “Un ejemplo son el Acuarela, Look Brava, Tiburón o Art Tower, porque cuentan con muchos amenities; pero lo más valorado es el servicio de playa y la piscina cubierta, para no desperdiciar ningún minuto de esparcimiento en el caso de que el tiempo no acompañe”, indica la broker inmobiliaria.

En el caso de este tipo de departamentos, los precios dependen del producto. Los valores para enero completo arrancan en un edificio como Unique – otro lugar destacado por la cantidad de locales gastronómicos y su cercanía a la playa y a la Mansa y a la brava- en US$6000 las unidades de un dormitorio y a partir de US$7500, una dos dormitorios. A partir de tres dormitorios, dependiendo del edificio y de los servicios, los precios oscilan entre los US$16.000 y los US$45.000.

Por otra parte, la directora de Salaya Romera señala que las zonas como Manantiales o José Ignacio por el momento presentan valores muy superiores al resto de los alquileres, y paradójicamente son los puntos mas elegidos por los turistas. Covello afirma que en esa área los valores de los alquileres de una casa arrancan en los US$8.000 y las propiedades más exclusivas superan los US$50.000.

Desde Century 21 East Coast, advierten que en José Ignacio una casa en el casco puede llegar a valores de US$40.000 para enero. También tienen propuestas como chacras marítimas – muy buscadas por europeos y norteamericanos – que se defienden valores cercanos a los US$80.000 para ese mismo mes.

La demanda valora de las torres con amenities el servicio de playa y la piscina cubierta
La demanda valora de las torres con amenities el servicio de playa y la piscina cubierta

En tanto, advierten que una de las opciones más elegidas por argentinos y brasileños son los apartamentos sobre la primera línea al mar cuyos valores rondan en promedio los US$1000 diarios, con amenities, servicio de mucama y playa. “Al ser tan diversificada la oferta, también hay apartamentos de dos dormitorios por US$6000 por enero. La oferta de las casas es muy amplia, se puede encontrar opciones por US$15.000 cerca del mar”, indican los voceros de Century 21.

Mientras que la oferta de una casa cerca del mar, en la primera línea o en un barrio privado en la franja desde Manantiales a José Ignacio promedia los US$25.000 y los departamentos de dos dormitorios en la misma zona rondan los US$10.000 la quincena en enero.

En La Barra, una casa tipo se alquila, también por quince días, desde los US$12.000. Mientras que en la Mansa o la Brava el alquiler promedio es de US$18.000. Para quienes tienen un presupuesto acotado la zona de Península y de la avenida Roosevelt, un departamento de tres dormitorios bien equipado comienza aproximadamente en los US$6500.

“La primera línea de la Mansa es la zona de preferencia de familias que tienen hijos pequeños por la seguridad de sus playas”, finaliza Salaya Romera.

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