Por Tom Balmforth

En camino a balakliya, ucrania, 13 sep (reuters) – ucrania
dijo el martes que pretendía liberar todo su territorio tras
hacer retroceder a las fuerzas rusas en el noreste del país en
una rápida ofensiva, pero pidió a occidente que acelere las
entregas de sistemas de armas para respaldar el avance.

Desde que Moscú abandonó el sábado su principal bastión en
el noreste de Ucrania, su peor derrota desde los primeros días
de la guerra, las tropas ucranianas han reconquistado decenas de
ciudades en un sorprendente cambio de ritmo en el campo de
batalla.

En la región nororiental de Járkov seguían librándose
combates, según declaró el martes a Reuters la viceministra de
Defensa, Hanna Malyar, quien afirmó que las fuerzas ucranianas
estaban avanzando a buen ritmo porque están muy motivadas y su
operación está bien planificada.

«El objetivo es liberar la región de Járkov y más allá,
todos los territorios ocupados por la Federación Rusa», dijo en
el camino a Balakliya, un centro de suministro militar crucial
recapturado por las fuerzas ucranianas a finales de la semana
pasada que se encuentra a 74 kilómetros al sureste de Járkov, la
segunda ciudad más grande de Ucrania.

En un discurso por video a última hora del lunes, el
presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, dijo que Occidente
debe acelerar las entregas de sistemas de armas, y pidió a los
aliados de Ucrania que «refuercen la cooperación para derrotar
al terror ruso».

Desde la invasión rusa del 24 de febrero, Washington y sus
aliados han proporcionado a Ucrania miles de millones de dólares
en armas que, según Kiev, han ayudado a limitar los avances de
Moscú. Las fuerzas rusas controlan alrededor de una quinta parte
del país en el sur y el este, pero Ucrania está ahora a la
ofensiva en ambas zonas.

Los militares ucranianos no informaron de nuevos avances el
martes y dijeron que las fuerzas rusas estaban bombardeando
partes de la región de Járkov retomada por Ucrania y atacando
más al sur en la región de Donetsk, que Moscú pretende capturar
para sus aliados separatistas.

Ucrania rechazó los ataques de la región de Donetsk, según
informó su Estado Mayor, mientras que Denis Pushilin, jefe de la
separatista República Popular de Donetsk, dijo que sus fuerzas
estaban repeliendo las ofensivas ucranianas y que creía que la
situación mejoraría.

Serhiy Gaidai, gobernador ucraniano de la vecina región de
Lugansk, bajo control ruso, afirmó que podría esperarse una gran
ofensiva ucraniana allí el martes.

Reuters no pudo verificar de inmediato los informes sobre el
campo de batalla.

Un alto funcionario militar estadounidense indicó con
anterioridad que Rusia cedió en gran medida el territorio cerca
de Járkov, en el noreste, y retiró muchas de sus tropas sobre la
frontera.

Un video emitido por el servicio de guardias fronterizos de
Ucrania mostró lo que dijo eran tropas ucranianas liberando la
ciudad de Vovchansk, cerca de la frontera del país con Rusia,
quemando banderas y arrancando un cartel que decía «Somos uno
con Rusia».

Progresos

El secretario de Estado estadounidense, Antony Blinken, dijo
el lunes que las fuerzas ucranianas habían hecho «progresos
significativos» con el apoyo de Occidente para asegurar que
tiene el equipo que necesita.

Washington anunció la semana pasada su último programa de
armamento para Ucrania, que incluye munición para los sistemas
anticohetes HIMARS, y anteriormente envió a Ucrania sistemas de
misiles tierra-aire NASAMS, capaces de derribar aviones.

Zelenski dijo que Ucrania reconquistó unos 6.000 kilómetros
cuadrados de territorio, el doble de lo que lo que afirmaron las
autoridades el domingo.

Tras ser expulsada de la capital, Kiev, poco después de su
invasión, Rusia volvió a centrarse en capturar el territorio
adyacente a Crimea, en el sur, que se anexionó en 2014, y en
Donetsk y Lugansk, en la región industrial oriental del Donbás,
que los separatistas reclamaron ese mismo año.

Mykhailo Podolyak, asesor de Zelenski, detalló por qué
Ucrania necesita más armas, diciendo que, en primer lugar,
necesita defensas aéreas para proteger a sus civiles e
infraestructuras críticas.

«En segundo lugar, la liberación de Lugansk/Donetsk causará
un efecto dominó, colapsará la línea de frente de las ruinas y
conducirá a la desestabilización política. Es posible. Se
necesitan armas», escribió en Twitter.

El Kremlin dijo el lunes que la operación militar continuará
hasta alcanzar sus objetivos, pero eludió una pregunta sobre si
Putin seguía confiando en su liderazgo militar.

Las autoridades ucranianas afirman que Rusia respondió a los
éxitos de Kiev en el campo de batalla bombardeando centrales
eléctricas y otras infraestructuras clave, provocando apagones
en Járkov y otros lugares. Rusia culpó a Ucrania de los
apagones.

Los bombardeos en torno a la central nuclear de Zaporiyia,
controlada por Rusia, han suscitado una gran preocupación por el
riesgo de catástrofe radiactiva. El organismo de control atómico
de la ONU propuso la creación de una zona de protección
alrededor de la central nuclear, la mayor de Europa, y ambas
partes están interesadas, según el jefe del OIEA.

«Estamos jugando con fuego», dijo Rafael Grossi a la prensa. «No podemos seguir en una situación en la que estamos a un paso
de un accidente nuclear. La seguridad de la central de Zaporiyia
pende de un hilo».

(Reporte adicional de Pavel Polityuk, Olzhas Auyezov,
Aleksandar Vasovic y otros reporteros de Reuters; escrito por
Philippa Fletcher; editado en español por Carlos Serrano)

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