“Todos perdimos a un amigo, un primo o a un familiar”, dijo Nahuel Guitian, un joven de 23 años que vive en San Antonio de los Cobres, una localidad salteña de 5500 habitantes, situada a 3700 metros de altura sobre el nivel del mar, que registra una tasa de suicidios muy por encima de la media de la Argentina. De la mano de la organización Scholas Occurrentes, pensada por el papa Francisco, los jóvenes motorizaron los cambios necesarios en su comunidad para revertir estos índices y sumar espacios de escucha con el foco en la prevención de esta problemática.

Abril de 2016. Para ese entonces, San Antonio de los Cobres sumaba cinco suicidios adolescentes desde enero y el intendente, Leopoldo Salva, pidió ayuda. Acudió a las autoridades de la provincia, y el ministro de Educación, Roberto Dib Ashur, alzó la voz hacia la Nación. Fue en ese momento cuando Scholas Occurrentes sumó su proyecto “Ciudadanía” a la localidad del departamento de Los Andes.

“Ciudadanía tiene como metodología de trabajo preguntarle a los chicos y trabajar a partir de eso. Cuando fuimos por primera vez, les pedimos a los jóvenes que nos contaran los dolores de su comunidad y ahí salió lo del suicidio”, indicó Manuel Deza, coordinador de Scholas en la Argentina, en la presentación del trabajo, hoy, en la sede de la organización en la villa 31. Y agregó: “Lo interesante es cómo, en una comunidad tan cerrada, con el primero que dijo ‘suicidio’, todos se empezaron a sumar. En dos o tres días, el tema se coló en todo el pueblo. Todos tenían a alguien cercano que se había quitado la vida y no se hablaba de eso”.

Manuel Deza, coordinador de Scholas en Argentina, explicó cómo se formó la Escuela Política Fratelli Tutti, que tiene como base de pensamiento la encíclica papal de Francisco I, que lleva el mismo nombre
Manuel Deza, coordinador de Scholas en Argentina, explicó cómo se formó la Escuela Política Fratelli Tutti, que tiene como base de pensamiento la encíclica papal de Francisco I, que lleva el mismo nombreMarcos Brindicci – LA NACION

Las preguntas, no obstante, sorprendieron a los adolescentes de la localidad salteña. “Nuestro pueblo es muy conservador, muy tradicional, y nos sorprendimos cuando personas adultas nos preguntaron qué pensábamos. Estábamos acostumbrados a guardar silencio, a acatar las órdenes de los mayores sin cuestionar, a que nos impusieran”, se sinceró Guitian, que hoy coordina el programa Scholas en su comunidad. “Sentimos su empatía y ahí nos dimos cuenta que podíamos hacer algo”, agregó.

“El puente de la solución”. Así llamaban los chicos al lugar desde donde decidían terminar con su vida. Sin embargo, su nombre es otro. Se llama puente de Huaytiquina y es uno de los tramos por donde pasa el famoso “Tren de las nubes”, que une San Antonio de los Cobres con el Viaducto La Polvorilla.

Las autoridades de la comunidad salteña, ante la imposibilidad de controlar la cantidad de suicidios, impusieron un toque de queda a partir de las 22 y establecieron una consigna policial en el puente. “La solución fue establecer el toque de queda. Pero nadie hablaba de los jóvenes que se suicidaban, de los problemas y las causas. Solo nos decían que matarse es pecado y que si lo hacíamos íbamos a ir al infierno”, remarcó Guitian en diálogo con LA NACION, quien indicó que se dieron cuenta de que las causas “estaban ahí”. “En no poder hablar con nuestros padres, en la falta de escucha, de contención y de lugares de encuentro”, precisó el joven.

Felipe Paullier, de Uruguay; Shalini Uyaiobong, de Nigeria; Alicia Vedia, de España; y Esihle Makitshi, de Sudáfrica, estuvieron una semana conviviendo con los adolescentes salteños de San Antonio
Felipe Paullier, de Uruguay; Shalini Uyaiobong, de Nigeria; Alicia Vedia, de España; y Esihle Makitshi, de Sudáfrica, estuvieron una semana conviviendo con los adolescentes salteños de San Antonio Marcos Brindicci – LA NACION

A partir de la intervención de Scholas en 2016 con el proyecto “Ciudadanía”, la voz se empezó a correr y cada vez más personas se sumaron al proyecto, que hoy cuenta con una escuela de fútbol, un microcine y un taller de pintura de murales.

“Fue una propuesta que invitaba a romper ciertas barreras a través del arte, la música, y que le permitía a los jóvenes abrirse y contar lo que les pasaba. A partir de ese encuentro, queríamos que salga el dolor, y sobre eso que se empiece a construir la solución, con ellos como protagonistas”, explicó Natalin Faravelli, directora Ejecutiva de Scholas Argentina.

Fue así como, en una de sus intervenciones más icónicas, los adolescentes de San Antonio de los Cobres pintaron un mural en el puente Huaytiquina para, según señaló Nahuel, “si alguien estaba subiendo para quitarse la vida pudiese ver el mensaje, se sintiera más acompañado, y reconsiderara su decisión”. Y determinó: “Es un símbolo, queríamos que el puente tuviera otro significado”. Después de esta actividad, los suicidios allí no se volvieron a repetir, hasta que llegó la pandemia. “Este año hubo tres”, detalló Guitian.

Como parte del abordaje en San Antonio de los Cobres, un grupo de cuatro jóvenes de diferentes partes del mundo de la Escuela Política Fratelli Tutti, inspirada en la encíclica papal con el mismo nombre, volvieron ayer de estar con la comunidad salteña y trabajar en conjunto.

Felipe Paullier, de Uruguay; Shalini Uyaiobong, de Nigeria; Alicia Vedia, de España; y Esihle Makitshi, de Sudáfrica, estuvieron una semana conviviendo con los adolescentes salteños de San Antonio para compartir con ellos el trabajo de escucha y de participación.

“Es un lugar muy frío, donde hay mucho viento, no hay árboles, no hay verde, sin vida. Sin embargo, cuando mirás para arriba, el cielo es brillante, azul, sin nubes y con el sol radiante. Si pudiera resumir el proyecto con una analogía sería esta: frente a este dolor que es este vacío tan profundo, el cielo azul son los chicos que están llenos de vida”, determinó Uyaiobong .

Paullier, en tanto, citó los números que la gobernación de Salta tiene en materia de suicidios. “Se analiza en tasas cada 100.000 habitantes. La media del mundo ronda en torno a 10. En Salta fue de 12-13 en 2021, y en San Antonio de los Cobres, ese mismo año, la tasa fue de 29 cada 100.000 habitantes”.

Y agregó: “Estuvimos [en San Antonio de los Cobres] en marzo de este año, y esta fue la segunda vez que vamos. Es un lugar donde la adversidad climática es muy fuerte. Lo más lindo en esta oportunidad fue ver una transformación en la participación de los jóvenes”.

“La palabra suicidio es muy grande y a veces no nos deja ver más allá. Cuando llegamos a San Antonio nos dimos cuenta que había muchas personas intentando solucionar este problema, especialmente jóvenes con ganas de hacer cosas y llevar adelante proyectos. Solo necesitan un poco más de voz y espacio para estar juntos, y eso es lo que les hemos ayudado a conseguir”, explicó Vedia.

La Escuela Política Fratelli Tutti es un espacio dentro de Scholas que tiene como iniciativa convocar a 50 jóvenes de todo el mundo entre 18 y 30 años con vocación política para formarlos en la escucha, la participación, y en hacer “política desde el corazón”. “La escuela nace de repensar el dolor del otro, de un sin rostro, que no conozco, y que es universal”, enfatizó Deza.

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