11/10/2022 a las 12:33 CEST

El informe pericial alega que la acusada era incapaz de controlar sus impulsos y tenía una distorsión de la realidad pensando que ese dinero lo podría devolver

Una acusada de estafar 360.000 euros a una aseguradora ha reconocido en el juicio que modificó datos de hasta 66 pólizas aprovechando su cargo como responsable del equipo de Suscripción de Vida para poner como beneficiarios a sus propios familiares, entre ellos su abuela de 87 años y sus hijos, de 4 y 8 años.

La fiscal acusaba a Ana G.R. de estafar a su empresa de mutuo acuerdo con otros tres familiares, cuya acusación ha sido retirada al comprobarse que no eran conocedoras de los hechos.

A la acusada se la diagnosticó de ludopatía en 2018, diez años después de comenzar a transferir dinero a sus cuentas de las pólizas a las que modificaba datos para poner de beneficiarios a sus propios allegados.

«Era incapaz de controlar sus impulsos y tenía una distorsión de la realidad pensando que ese dinero lo podría devolver», ha comentado uno de los psiquiatras que examinó a la mujer y en cuya informe pericial se sustenta la rebaja de la condena.

Antes de la vista, la fiscal, la defensa, en manos del despacho Chabaneix Abogados, y la acusación particular que representa a la aseguradora, han alcanzado una acuerdo de conformidad.

Las partes han acordado rebajar a la acusada la pena de seis años a dos años de cárcel al apreciar una atenuante de trastorno por la ludopatía que sufre y otra atenuante por reparación del daño al haber devuelto los 360.000 euros que estafó a su empresa.

El tribunal ha escuchado el reconocimiento de los hechos por parte de la acusada, quien se ha mostrado arrepentida de lo sucedido. Tras ello, se ha dictado sentencia y se ha procedido a la ejecución de la suspensión de la pena de dos años de cárcel estipulada en el acuerdo de conformidad.

Según el fiscal, la acusada era la jefa del equipo de Suscripción de Vida en fechas de 27 de noviembre de 2008 hasta 29 de enero de 2018 con capacidad de decisión y acceso a las aplicaciones informáticas.

En el ejercicio de sus funciones tuvo conocimiento que las Pólizas Génesis 1+2+3, comercializadas a través del Banco Santander, preveían que los asegurados se comprometían a realizar unos pagos periódicos con el objetivo de obtener una cantidad final cuando llegase la fecha de vencimiento o se produjesen los riesgos asegurados.

Estas pólizas preveían que en aquellos casos en los que el asegurado dejaba de realizar aportaciones los asegurados pasaban a una situación denominada «reducida». Esto implicaba que al llegar a la fecha de vencimiento el asegurado recuperaba un capital «reducido» que le correspondía al vencimiento de la póliza.

Lo cierto es que algunos beneficiarios de una pequeña cantidad no llegaban luego a reclamar cantidad alguna y para estos casos las Condiciones Generales de las Pólizas establecían que tras 5 años a contar desde el vencimiento de la póliza prescribía el derecho a ejercitar cualquier derecho.

Así, pasaban a ser propiedad de la aseguradora. De este modo, la acusada procedió a apoderarse de esas cantidades mediante las manipulaciones de nombres, DNIs, datos y cuentas corrientes de los tomadores de las pólizas poniendo los datos de su familiares directos, con alguna ligera alteración, para hacer creer al sistema informático de que el beneficiario había solicitado el capital asegurado para apropiárselo directamente para sí misma y el resto de acusadas.

NOTICIAS RELACIONADAS

Así alteró los sistemas y los datos señalando que esas pólizas debían ser pagadas e ingresadas en las cuentas personas de la querellada y del resto de acusados. Estas actividades se han ido realizando desde el 27 de noviembre de 2008 hasta el 10 de enero de 2018. Se han detectado 66 pólizas que ascienden a un total de 360.239,58 euros.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here