21/09/2022 a las 06:31 CEST

Pese a su juventud, lleva ya más de 100 partidos en Primera División, acompaña a jugadores de gran nivel como Silva, Brais Méndez o Merino

El mediocentro defensivo es ese jugador que generalmente no brilla, sino que hace brillar y hace mejores a sus compañeros

El único jugador de la plantilla del Barça que no parece tener recambio natural, o por lo menos que se asemeje a su manera de ver e interpretar el juego, es Sergio Busquets. Pjanic, Nico, ni incluso Frenkie de Jong han convencido a Xavi Hernández y verdaderamente hay pocos recambios para el de Badia. De los mediocentros españoles, los más parecidos a Busquets son Rodri y Martín Zubimendi. Ese mediocentro defensivo, táctico, es ese jugador que generalmente no brilla, sino que hace brillar y hace mejores a sus compañeros, debe estar capacitado para dar sentido al juego, es el conductor de la ‘sala de máquinas’, el comodín que constantemente se ofrece en ayuda de sus compañeros, es un jugador de equipo. Zubimendi, pese a su juventud, lleva ya más de 100 partidos jugados en Primera División y es el guardaespaldas de jugadores de gran nivel, como David Silva, Brais Méndez o Merino.

BUENO EN DEFENSA, MEJOR EN LA DISTRIBUCIÓN

Aunque defensivamente sea bueno e incluso haya jugado en el Europeo Sub-19 como defensa central, mostrando contundencia y saber estar, Zubimendi destaca más por su capacidad en la distribución del juego, siendo el encargado de iniciar las operaciones ofensivas desde su origen y en muchas ocasiones Imanol le obliga a incrustarse entre sus centrales –como también hacia Busquets–, para facilitar la salida del balón y poder evitar al mismo tiempo la presión alta de los equipos rivales, cada vez más habituales, consciente de la buena lectura del juego que tiene el mediocentro donostiarra.

JUEGA FÁCIL

Es una de sus grandes virtudes. Casi nunca se complica la vida, por lo que apenas se le ve cometer errores. Suele jugar a uno o dos toques para evitar ser presionado, con rapidez, sencillez y seguridad. Toca, pasa y vuelve a ofrecerse en otra posición. Dispone pues de un buen manejo del balón –puede mejorar su pierna izquierda–, le gusta progresar asociándose y triangulando en juego corto en campo contrario, siendo el sostén por detrás de sus compañeros centrocampistas. 

EXUBERANCIA FÍSICA

Algún compañero lo ha calificado como “animal físico” por sus excelentes condiciones físicas. Es muy fuerte y potente de piernas, lo que le permite ganar la mayoría de las disputas individuales e incluso sin ser muy alto –1,81 metros– es mejor de lo que parece en el juego aéreo defensivo. Realiza un despliegue físico enorme en cada uno de los partidos, sin realizar recorridos de distancias largas, pero sí constantes y continuas.

Zubimendi, en una imagen de esta temporada

| AFP

INTELIGENCIA TÁCTICA

Mantiene la posición, es difícil verlo desubicado en algún momento del partido; acude siempre en ayuda de sus compañeros y si un central se ve obligado a salir a una banda, no duda en incrustarse como central cubriendo su posición. Como ya hemos dicho, posee con una gran visión y lectura del juego, lo que le permite estar siempre en disposición de ayudar a sus compañeros, siendo el sostén por detrás habitualmente, para darle una salida a cualquier situación comprometida, y buscar cambios de orientación –tiene un buen desplazamiento de balón–, cuando esa zona esta excesivamente saturada de jugadores.

ANTICIPACIÓN

Es, probablemente, una de sus mejores virtudes que le facilitan el jugar en esa posición de medio centro. Destaca por su rapidez mental para la toma de decisiones, con una velocidad de reacción enorme, por lo que no necesita tiempo para pensar que debe hacer, pues antes de recibir el balón ya domina todo el escenario sobre el césped y sabe las opciones tácticas de las que dispone. Es decir, antes de que le llegue el balón a sus pies, ya sabe lo que debe hacer con él.

FORTALEZA MENTAL

Transmite mucha tranquilidad, confianza y seguridad a sus compañeros, probablemente conocedores de su gran personalidad. Lo que decimos muy coloquialmente “con la cabeza muy bien amueblada”. No parece afectarle la presión, sino todo lo contrario, lo que le permite poder ser el director en momentos complicados, pues tiene calidad y también talento para ello. No parece gustarle llamar la atención, prefiere pasar desapercibido. Algunos le califican como el líder silencioso del equipo.

MEJORA OFENSIVA

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Tal vez en este punto debería ser más atrevido en determinados momentos del juego para aproximarse a las áreas rivales, para explotar el buen y potente disparo lejano que posee, pues son mínimas las veces que se suma al ataque, aunque este no sea su cometido principal sobre el rectángulo de juego.

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